Tercera Cámara

Juicio de Trossero: “Vi a dos muchachos que venían en el auto con la trompa desprendida

La versión de un testigo del accidente en el que murió Tomás, comprometió aún más al imputado en una nueva jornada de debate, luego de que ayer un amigo intentó “salvarlo”.

Por Gabriela Guilló

En la segunda jornada de debate por la muerte de Tomás Trossero, ocurrida en octubre de 2010, un testigo comprometió aún más que en la primera jornada al único imputado, Pablo Yáñez.

Se trata de Fabricio Maure, un joven que circulaba en su vehículo Ford Ka por la calle Sáenz Peña en el momento del accidente.

El chico sostuvo que “estaba en el semáforo a media cuadra del hecho. Vi que se para un colectivo, y cuando se pone la luz verde, levanto la mirada y veo a un muchacho volando y a un auto Astra color negro con dos muchachos con la trompa desprendida y a gran velocidad”.

Maure ratificó que levantó la mirada “porque me llamó la atención un auto con una parte desprendida que seguía su marcha”.

Luego, el joven se detuvo en el lugar del accidente y tras ver a Trossero tendido en la calle, condujo en contramano hasta la comisaría donde pidió ayuda.

Éste es el primer testigo que logró ver quiénes conducían el Astra, y si bien no logró identificarlos, sí confió que eran dos hombres, versión que tira por la borda la brindada ayer por el amigo de Yáñez, quien indicó que era una mujer la que iba al volante.

En tanto, en la jornada de debate, que se extenderá hasta esta tarde, también declaró Héctor Medina, el joven que se bajó del micro antes que Trossero.

El chico indicó que “estaba en la parada del colectivo y vi un Astra que venía a gran velocidad y un Ka, que circulaba más despacio. El chico –por Trossero- estaba parado antes de la línea amarilla y el Astra al pasar al Ka se llevó por delante al chico, que voló como cinco metros. El auto cruzó en rojo y con las luces apagadas”.

Egocéntrico y narcisista

También declararon perito mecánico y un forense. El primero, Julio Gallardo, confirmó que en a la hora del accidente no hubo “factor de encandilamiento” para los conductores ya que el sol está apareciendo.

Además, sostuvo que en el lugar no “había huellas de frenado” y que la velocidad aproximada de circulación del auto rondaba los “46 a 59 kilómetros por hora”.

Por parte, Estela Gómez, quien analizó la personalidad de Yáñez explicó que es “egocéntrico, narcisista, con sentimiento de omnipotencia. Es una persona que maneja el entorno a su beneficio”.

Cuando fue interrogada por el Tribunal, Gómez complicó más a Yáñez ya que sostuvo que por su forma de ser “no hubiera ocultado un hecho que no tuviera un beneficio ganancial para él”.

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