5 de diciembre de 2025
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Pandemia

Tras demorar restricciones, Córdoba fue la segunda con más contagios

El gobernador de Córdoba venía mostrándose con un marcado y preocupante perfil anti cuarentena desde que comenzó el 2021, por más que la segunda ola ya golpeaba con intensidad Europa, en un modo de profecía hemisférica de lo que iba a suceder en Argentina, más temprano que tarde. Y así le fue...

La noticia de que este miércoles pasado los cordobeses sólo fueron superados por los bonaerenses en cantidad de contagios -que superaron incluso a la Ciudad de Buenos Aires y que ese rojo resaltaba mucho más en los escalofriantes números al considerar el estrés del sector sanitarios provincial- dejó en signos de interrogación aquella postura anti restricciones que había evidenciado Juan Carlos Schiaretti.

Se había posicionado con frases fuertemente desafiantes al pedido del primer mandatario nacional, señalando que no adhería las decisiones de la Casa Rosada, al punto que llegó a decir en alusión a los anuncios que personalmente dio Fernández, que "se equivoca totalmente el que crea que con discursos va a ganar contra la pandemia".

Aquel DNU veraniego de Presidencia no era más que restringir la circulación nocturna por 14 días, y hasta el radical Gerardo Morales se mostró de acuerdo y fue por más al solicitar que las reuniones se redujeran a un número máximo de 10 personas.

Schiaretti apostó distinto y se encargó de dejarlo bien claro al asumir su postura en forma personal en una conferencia de prensa, horas después donde sus palabras fueron más que diferenciadoras respecto de la política nacional ante la pandemia.

En efecto, dijo ante los periodistas que "Córdoba consiguió recuperar libertades y posibilidades de trabajo porque mostramos responsabilidad social; ahora les pido a los comerciantes, a los dueños de bares y restaurantes que sigan aplicando los protocolos, que esté el alcohol en gel... solo así conseguiremos mantener la libertad de movimiento y de trabajar que tenemos".

Y anunció una fórmula que a su entender iba a dar resultado: incrementar testeos y camas críticas.

La realidad fue demostrando que el virus, con sus renovadas variantes Manaos y otras cepas, le fue corriendo el marcado de la cancha -periódicamente- y en abril el gobierno cordobés tuvo que admitir que ya llegaba a un 40% la ocupación de las camas de terapia intensiva.

Pero igualmente la posición volvió a ser desafiante: primero, recién ese mes sacó el decreto provincial 281 que tímidamente adhería al DNU 235 de la Nación; es decir demoró 3 meses en aceptar que era conveniente la restricción de la circulación nocturna que había pedido Fernández en enero. Segundo, hasta dijeron que Córdoba estaba en tan distinta posición que el resto que se decidieron analizar medidas cuando llegara el mes de mayo... y los contagios crecían exponencialmente.

Llegó mayo y tuvo que reconocer que Córdoba estaba con niveles "muy altos" de contagios e imploraba que la responsabilidad social les permitiera "atravesar el covid con el menor costo posible".

Los números dejaron claro que con este virus no se puede dejar todo al comportamiento cívico: a mediados de mayo tuvieron el primer día en que superaron los 4.000 casos nuevos por covid, y ayer alcanzaron otra vez un récord, al llegar a 4.523 positivos, los que la pusieron como la segunda con más contagios nuevos en las últimas 24 horas en todo el país, en un marco sanitario que muestra, por ejemplo, más de 1800 pacientes en camas críticas, con algunos hospitales en diferentes localidades que ya no tienen ninguna UTI disponible.

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