Covid: productores mendocinos piden al Gobierno destrabar el acceso a campos ganaderos en San Luis
Desde hace años hay un estrecho vínculo comercial entre San Luis y Mendoza de la mano de la ganadería. De hecho, alrededor del 50% de la carne que consumen los mendocinos es producto de la faena de hacienda que se engorda o recría en campos que productores locales explotan más allá del Desagüadero, pero la pandemia modificó (y complicó) las condiciones para el tránsito hacia y desde territorio puntano: a la exigencia de cumplir con la cuarentena, se suman cotidianamente requisitos nuevos, lo que motivó una protesta casi en el límite interprovincial.
Para una cincuentena de productores reunidos en asamblea en el departamento de Santa Rosa fue la gota que colmó el vaso, dándole pie a la propuesta de protocolos sanitarios diferenciados por actividad para agilizar el movimiento. Esto es, uno perfeccionado para transporte y logística que "no está funcionando con la fluidez que los trabajadores reclaman" según observan (un ejemplo: cada vez que ingresa un camión debe registrar sus datos en vez de estar asentados en una base), y otro para la producción de alimentos, a partir de un "permiso interjurisdiccional".
"Muchos productores que hacen engorde y recría en San Luis son conscientes de los riesgos de la pandemia, pero también de lo esencial de nuestra actividad en materia de alimentación y para la economía provincial y nacional. Solicitamos una mesa de diálogo con el comité de crisis de San Luis para consensuar medidas a fin de habilitar un ingreso ordenado y responsable", consignó Guillermo Cucurella, uno de los autoconvocados en la asamblea durante la mañana del lunes en Santa Rosa, en simultáneo con otras similares en Córdoba y La Pampa, desde donde las protestas también convergen en igual sentido.
El reclamo, que generó una amplia autoconvocatoria, es resultante de una situación que lleva tanto tiempo como la cuarentena. Un documento elaborado señala "160 días intentando sostener empresas, prácticamente todas familiares, con la imposibilidad de transitar entre las provincias con la fluidez que necesitan para atender sus trabajos, así como asistir a su personal". Pero no se circunscribe por completo a la ganadería, dado que también hay capitales mendocinos en la producción agrícola que de a poco ingresa en la época de la siembra gruesa.
Un blindaje cada vez mayor
Ya durante los primeros días de abril, a poco de comenzar el ASPO (Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio) en todo el país, las quejas de los productores ganaderos con hacienda a un lado y otro del límite habían empezado a acumularse. Algunos coincidían en que el "blindaje" decidido por el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saa en su provincia había ido mucho más allá de lo constitucional, en contra del libre tránsito, y ya lo tildaban de "señor feudal".
A poco más de 5 meses de ese cuadro inicial, el "cepo" sigue ajustándose, en medio de una época clave como es la de parición de terneros y la siembra gruesa de granos . Uno de los requisitos recientes del Gobierno de San Luis es la habilitación de carga/descarga para transporte local, de lo que se desprende que a un camión proveniente de Mendoza se le hará difícil traspasar el límite interjurisdiccional.
Edgardo Fretes, uno de los empresarios que habitualmente adquieren ganado vacuno para faenar en Mendoza, maneja un flujo promedio de 2 jaulas (equipos o camiones), esto es, alrededor de 80 animales por semana. A su criterio, el nuevo trámite habilitante puede demorar hasta 3 días .
Para Fretes "el problema es que San Luis ha cambiado muchas veces las reglas. Por caso, una de las últimas, además del permiso de carga, fue la obligatoriedad de instalar un sistema de seguimiento satelital a los camiones cuya clave tiene que tener la Policía provincial. Es como si trataran de "patear la pelota afuera"; por eso estamos tratando de evitar adquirir hacienda allá y empezar a traer desde Córdoba".
Gestiones oficiales y la postura de los productores
Al cabo de la asamblea de Santa Rosa los celulares de algunos organizadores sonaron desde el Ministerio de Producción puntano para convocar a una reunión virtual a fin de analizar alguna propuesta alternativa "a medida" de los mendocinos que ya tienen bajo el brazo sus protocolos sugeridos. Y descartan hacer "rancho aparte" porque, según Cucurella, "si bien hay gran interacción con San Luis, adonde proveemos de terneros para engorde, el negocio ganadero funciona como un cluster también con Córdoba".
Tras una suerte de flexibilización como fue permitir pasar la cuarentena en los establecimientos, el Ejecutivo mendocino salió a mostrar proactividad para resolver el problema.
"Venimos haciendo gestiones desde el principio para tratar de fluidificar el tránsito. El Gobierno de San Luis nos proporcionó sus protocolos, en base a mangas para ingresar a la provincia, pero claramente es algo que no está consensuado", aseguró el director de Ganadería, Damián Carbó, para quien, al márgen de los estrictos permisos de paso, "no hay riesgo de desabatecimiento de hacienda ni de carne" para el mercado mendocino.
Por su parte, el secretario de Agricultura, Sergio Moralejo, anticipó que luego de algunos contactos informales a nivel oficial "llegó el momento de iniciar una gestión formal para resolver la situación, porque la libertad de tránsito está garantizada constitucionalmente". Para él, la historia no es nueva: al inicio de la cuarentena se había puesto al frente para destrabar el acceso de camiones a territorio puntano, y también cuando se impusieron fajas para impedir el descenso de choferes en ese destino.
Al respecto, Cucurella, cuyo campo en San Luis cuenta con 1.500 vacas capaces de producir unas 1.300 crías al año, insistió en la necesidad de un acompañamiento oficial. De hecho, la protesta concluyó con un pedido de audiencia para que el propio gobernador Rodolfo Suarez tome cartas en el asunto con su par Rodríguez Saa, mientras se espera por la constitución de una mesa de diálogo con representantes públicos y privados de ambas provincias, además de Córdoba y La Pampa.