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Contradicciones en la familia

Las mentiras que complican la investigación por un crimen en Godoy Cruz

Por Hernán Adrover

Mentiras, contradicciones y falta de colaboración es lo que complica la investigación por el crimen de Carlos Galisteo Vargas (66), el hombre que fue atacado a balazos en Godoy Cruz el pasado domingo 5 de julio y que murió un par de días después mientras estaba internado en el Hospital del Carmen. Tanto familiares directos como los allegados no aportaron datos precisos para aclarar lo ocurrido. Desde un intento de recuperar un auto que le habían robado, el cobro de un seguro, un hecho accidental o hasta un posible ajuste de cuentas, las posibles hipótesis del caso pero que "tampoco cierran". 

La investigación para esclarecer el homicidio de Carlos Vargas está en un punto incierto. Y no porque no se esté trabajando para esclarecerlo, sino porque los pesquisas estuvieron con complicaciones y obstáculos desde el primer día que intervinieron en la causa que lidera la fiscal Andrea Lazo, de Homicidios: las mentiras de los familiares de la víctima.  

Según la denuncia de los parientes, a la víctima la atacaron a la medianoche de aquel domingo cuando iba en un Fiat Palio junto con su hijo y yerno por la zona del barrio Puesta del Sol, al oeste del barrio La Estanzuela. 

El hijo de Vargas explicó que, supuestamente, iban a ir buscar un Chevrolet Corsa que le robaron de la puerta de su casa en el barrio Irrigación, de Godoy Cruz, hecho que no fue denunciado. Por eso fueron en el otro rodado con la intención de hallarlo. P ero cuando iban por el Puesta del Sol, fueron insultados por unos sujetos que luego le dispararon. 

En total, los peritos de Policía Científica, contabilizaron 15 impactos de bala en la parte trasera del rodado. "Es raro porque los disparos no fueron de costado, fueron en el baúl, como si los hubiesen estado persiguiendo", detalló una fuente ligada al expediente.

La víctima recibió un impacto de bala en la zona del abdominal, con entrada y salida del proyectil, lo que le ocasionó graves daños en órganos vitales. Estuvo internada pero murió la mañana del miércoles 8 de julio.

En un principio, como declaró el hijo de Vargas, que tiene el mismo nombre, se creyó en la versión que daba cuenta de la recuperación del auto que había sido robado y el cual fue hallado incinerado en un descampado. Sin embargo, los sabuesos de Investigaciones lograron establecer que, en realidad, lo que habían querido hacer era un "auto robo", es decir, denunciar los daños totales del auto quemado para cobrar el seguro. 

También se contradijeron con el cuñado. Es decir, uno había declarado que lo habían llevado al hospital desde el primer momento pero luego supieron que al herido lo tuvieron en su domicilio de La Estanzuela hasta que "aguantara". Como la herida era grave, lo llevaron al centro asistencial recién al otro día. 

"No sabemos por qué mintieron", agregaron las fuentes. Y en cuanto a los autores, los mismos familiares señalaron a un supuesto narco que hay en la zona del Estanzuela pero esta versión luego se cayó. "Cuando supuestamente pasó que lo balearon, ningún vecino del Puesta del Sol escuchó disparos. Y eso que fueron 15", argumentaron. 

Y en cuanto a los supuestos agresores, tanto el hijo y yerno de Vargas, explicaron que los vieron a unos 50 metros, situación que complica aún más su potable identificación. "Ahora es poco creíble lo que declararon", indicaron. 

En cuanto al móvil, caído lo del supuesto robo y el "auto robo", también sospechan que podría haber sido algo accidental que quisieron ocultar o bien un ajuste de cuentas. Esto último es poco problable porque, en apariencia, ninguno de los involucrados tenía problemas. "El hijo no tiene antecedentes", afirmaron. 

 Con este panorama, las autoridades tratan de esclarecer el hecho de sangre que no tiene un lugar confirmado con exactitud de dónde sucedió el ataque, tampoco la mecánica del mismo y mucho menos la identidad de los autores.   

 


  




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