El discontinuado concurso Raymundo Gleyzer volverá a ver la luz "en estos días", con el objetivo de ser un certamen federal y con la incorporación del cupo federal y femenino en sus jurados y tutores, anunció a la agencia de noticias Télam el vicepresidente del Instituto Nacional de Ciencias y Artes Audiovisuales (Incaa), Nicolás Batlle.
Además, Batlle destacó que a lo largo de junio también se irán publicando diferentes concursos que impulsarán a la animación, las series web, desarrollo de proyectos y el fortalecimiento de otros ya declarados de interés por el Instituto.
"Fui como un socio fundador de este concurso (el Gleyzer). Fui jurado los primeros tres o cuatro años, recorriendo el país y trabajando codo a codo con muy buenos resultados, con varias películas terminadas y premios en festivales. De alguna forma, el Gleyzer diversificó el mapa de la producción en Argentina", dijo Batlle en referencia al germen federal con el que nació el certamen hace 14 años y que se vio interrumpido durante la gestión de Ralph Haiek al frente del Incaa.
El Raymundo Gleyzer divide al país en seis regiones, de cada una de las cuales saldrá un ganador que obtendrá un premio de 400.000 pesos y el beneficio de contar con una preclasificación para otras ventanillas del Incaa.
"Esto es un gran beneficio -dijo el vicepresidente- porque pueden hacer el mismo recorrido que películas presentadas por productores con antecedentes. La idea es fortalecer a primeras y segundas películas", explicó quien acompaña al cineasta Luis Puenzo en la dirección del Instituto.
"En el marco de la pandemia -agregó- nos parecía interesante la vuelta del Gleyzer a la distancia, de forma virtual. Nos parecía importante por haber sido discontinuado. Es un concurso que necesita continuidad, porque nació con ese espíritu. Combina el fortalecimiento de la etapa de desarrollo con el marco de tutorías".
En rigor, las regiones son NOA, NEA, Cuyo, Patagonia, Metropolitana y Centro Norte, de donde se elegirán 48 proyectos, ocho por región, para que participen de clínicas o tutorías.
Estos proyectos, luego de cinco meses de trabajo, serán evaluados por un nuevo jurado que elegirá 12 para avanzar a la etapa final, en la que seis quedarán como ganadores (uno por región).
Filmes como "Road July", de Gaspar Gómez (Cuyo-Mendoza); "El Silencio es un cuerpo que cae", de Agustina Comedi (Centro Norte-Córdoba); o "Un Gauchito Gil", de Joaquín Pedretti (Nea-Corrientes), forman parte de la lista de filmes que pasaron por el concurso.
"Toda la presentación va a ser online a través de Incaa en línea, que es la plataforma para llevar adelante los trámites y las convocatorias", explicó, a la vez que aclaró que los documentos generados tanto en el Incaa como en organismos externos y la inscripción del guion en derecho de autor pueden hacerse de forma remota.
"El trámite de derecho de autor se puede realizar en el TAD (Trámites a distancia) y se registra ahí, con un número que el Incaa acepta. Y por otro lado, el trámite de registro o renovación de productora (o concursante), que son los registros que acepta el Instituto, también está pensado para hacerse de esa forma", comentó.
Si bien eso supone un cambio en el concurso nacido en 2006, hay otros puntos que se mantienen, como aquel que contempla que la presentación debe contar con un productor, un director y un guionista.
"Dentro del marco de la capacitación, hay instancias para las tres partes del proyecto. Pensamos un poco que ese es el núcleo duro del desarrollo. Es verdad que los roles se repiten, pero en principio se pedirá que haya una figura en cada uno", explicó sobre las tutorías y charlas que serán específicas de cada rol.
Con respecto a quiénes son elegidos como jurados y tutores, Batlle señaló que de eso se encarga la Gerencia de Fomento del Incaa, aunque destacó que para la edición 2020 se sumó "un cupo federal y femenino de capacitadores".
"La elección no es sencilla. No sólo debe ser un buen docente o cineasta, sino ambas cosas. Deben tener experiencia y la capacidad de transmitir y ser generoso con el realizador para no imponer sus propias ideas. A mí me tocó ser capacitador y es una tarea particular. Hay que entender que uno tiene que trabajar en el material del otro, sacar un poco la propia visión", señaló.
A su vez, Batlle también indicó que durante junio se abrirán otras cuatro convocatorias, cuyos detalles se ultiman por estos días, pero que tendrán como objetivo dar trabajo a las etapas de una película que se puedan realizar con las limitaciones del aislamiento: desarrollo de proyectos inéditos, fortalecimiento de proyectos, cortos de animación y series web.
"La idea es fortalecer tanto la ficción como el documental y dar trabajo cuando todo está cerrado", dijo, y en ese sentido aseguró que los comités de selección de películas continúan trabajando de forma remota, por lo que las ventanillas del Incaa siguen abiertas en modo online.
"Ahora, como vicepresidente del Incaa, me toca y me conmueve que se pueda volver a hacer el Gleyzer, que se fortalece con la continuidad. Será una experiencia nueva porque al hacerlo a la distancia tendrá nuevos desafíos", sostuvo, respecto de la modalidad que se debió adoptar obligado por las restricciones derivadas de la pandemia./ Fuente: Télam.