El Gobierno brasileño decidió hoy cerrar completamente y por tiempo indeterminado las puertas a las peras y manzanas que se producen en el Alto Valle de Río Negro debido a la presencia de la plaga Carpocapsa. Pero la medida se aplica a toda la Argentina, por lo que la fruta de pepita de Mendoza puede verse otra vez afectada, admiten desde el Senasa.
La lamentable noticia fue confirmada por funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) a los productores de Río Negro y Neuquén, principales productoras de peras y manzanas. En el caso de Mendoza, si bien ningún camión con fruta fue frenado en la frontera, hay incertidumbre sobre qué puede pasar ya que desde Brasil no piensan discrimar si la fruta es de la provincia o de la zona del Alto Valle.
La resolución fue publicada por autoridades del ministerio brasileño de Agricultura (MAPA por sus siglas en portugués) y remitida al Senasa.
La Asociación Brasileña de Productores de Manzana (ABPM) había presionado para que el gobierno de su país cerrará las fronteras a las importaciones de peras y manzanas proveniente de la Argentina. La carpocapsa o polilla del manzano (Cydia pomonella) es una especie de lepidóptero ditrisio de la familia Tortricidae: son muy conocidos en agricultura ya que sus larvas son gusanos comunes de la manzana y la pera.