14 de junio de 2026
{}
"Todos pueden caer en el juego"

Experto mendocino analiza el juego de "La Ballena Azul": una amenaza para niños y jóvenes

El psiquiatra Manuel Vilapriño explica qué factores pueden conducir a la participación de adolescentes. ¿Cuál es el papel de los padres?

Por Florencia Rodriguez

Cincuenta días, cincuenta pruebas y un desenlace fatal: la muerte. Esto es lo que propone el macabro juego llamado "La Ballena Azul" que salió de Rusia y ya llegó a varios países como México, Brasil y Colombia. En Argentina es tema de conversación en grupos de adolescentes y padres preocupados y en la provincia todos hablan con curiosidad y temor sobre estas pruebas letales. El reconocido psiquiatra mendocino, Manuel Vilapriño analiza este fenómeno que está en boca de todos. ¿Qué deben hacer los papás?

Philipp Budeikin, de 21 años, es la mente perversa que ideó este juego cuyas pruebas incluyen: ver películas de terror por largas horas, acercarse al borde de un precipicio,  autolesionarse o permanecer largos períodos despiertos. La última es quitarse la vida saltando desde un balcón. Este joven, que estudió psicología durante 3 años antes de ser expulsado de la universidad, explicó al medio ruso Saint Peterburg.ru, qué lo motivo a conducir a varios adolescentes al suicidio.

"Sí, realmente lo hice. Murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación", dijo Budeikin. Y agregó: "Si se viola el régimen, la mente se vuelve más accesible a la acción", señaló.

El creador de Ballena Azul fue aún más lejos e hizo una diferenciación entre las "personas" y "la basura o los residuos biodegradables": "Ellos (los del segundo grupo) son los que no tienen ningún valor para la sociedad y sólo le harán daño a ella. Estaba limpiando la sociedad de tales personas", aseguró para justificar las consecuencias del juego.

Manuel Vilapriño, docente en áreas de grado y postgrado en la Universidad Nacional de Cuyo y las Residencias de Salud Mental y distinguido en dos ocasiones por el suplemento "Médicos Referentes de Mendoza" analizó tanto las declaraciones de Budeikin como el juego y sus participantes.

"Es una mirada perversa y psicópata la que tiene este joven para llegar a decir algo así", manifestó Vilpariño sobre las declaraciones del creador de Ballena Azul. Y siguió: "Utilizar la vulnerabilidad como disparador indica un nivel de maldad y perversión muy alto", dijo.

"Todos tenemos predisposición para algo. Este joven dice que si alguien ingresa al juego es porque pasa algo en su interior que lo incita a entrar a este proceso sin poder frenar la curiosidad, el deseo. Lo cierto es que un juego como éste es muy desgastante porque pide a los participantes que miren películas de terror, que se lastimen y que no hablen con nadie ni le cuenten a nadie lo que están haciendo. Esto es un estresor psíquico gigante. Lo que hace el juego es desgastar y destrozar el funcionamiento psíquico e ideológico del cerebro", explicó Vilapriño.

¿Todos pueden "caer" en este juego?

Normalmente, lo primero que se piensa ante este tipo de casos es que quienes lo juegan es porque tienen muchos factores de base y externos que lo empujan a cumplir con estas pruebas mortales. Lo cierto, es que se puede ingresar desde muchos lugares y cualquiera podría caer en este juego. 

"Aunque diga ‘no lo hago', en caso de que nos obligaran- como sucede con estos chicos a los que amenazan para que no dejen el juego- tendríamos una respuesta simplemente porque estamos agrediendo al cerebro. Ahora, plantearlo como una vulnerabilidad es maléfico. Está disparando una función desgastante sobre el cerebro, si lo agredimos todo el tiempo, termina en un sometimiento y hay una respuesta", señaló.

"Mientras más aislamiento, falta de límites, control, comprensión, contención y diálogo haya en el entorno de un adolescente más posibilidades podría tener de ingresar. El entorno es un factor. No obstante, un chico que está rodeado de amor, cariño, disfruta de un espacio para el diálogo y en donde la comunicación está estimulada puede explotar por otro lado y también participar, pero lo cierto es que hay mayores probabilidades de que este adolescente hable con alguien, pida ayuda y finalmente no termine de ingresar o lo deje", manifestó Vilapriño.

Otros factores que propician la participación de los adolescentes, justamente, la etapa que atraviesan caracterizada por la curiosidad e impulsividad, la necesidad de pertenencia, de experimentar y la cada vez  una menor comunicación con sus padres. La personalidad de cada uno también es un factor: su forma de ser, de relacionarse con los demás, la existencia - o no- de algún trastorno de conducta son otras influencias.

¿Qué deben hacer los papás?

El papel de los padres según las palabras del profesional es controlar y poner límites pero no de forma autoritaria porque, así, el adolescente busca rebelarse.

"Lo principal es propiciar un ambiente de diálogo, mirarlo, controlarlo. Si por este juego - o fuera de éste- se perciben lesiones en los brazos u otras partes del cuerpo, lejos de una reprimenda, los papás deben acercarse para dialogar. La contención es importante", manifestó Vilapriño.

Una vez que se accedió al diálogo, convencerlo de realizar una consulta a un profesional de salud mental. Esto es muy importante. Los padres también pueden consultar sobre qué más pueden hacer para estar cerca de su hijo y establecer límites sin dejar de acompañar la joven.

LO QUE SE LEE AHORA
Resultados de Telekino: controlá el sorteo 2432 y números ganadores del domingo 14 de junio

Las Más Leídas

Video: los primeros copos de nieve llegaron a Mendoza y transformaron el paisaje
Resultados de Telekino: controlá el sorteo 2432 y números ganadores del domingo 14 de junio
Mundial 2026 en vivo: Japón no se rindió y empató sobre el final un partidazo ante Países Bajos EN VIVO
Pocho Sosa fue homenajeado en Ciudad de Mendoza en abril pasado. video
Conocé qué definieron las autoridades de Argentina y Chile respecto al Paso fronterizo este domingo.