Te contamos cómo está y quién es Jesús, el indigente que quemaron en Ciudad
El hombre volvió al Hospital Lagomaggiore para seguir el tratamiento por las quemaduras que recibió cuando un grupo de inadaptados lo atacaron prendiéndole fuego.
"Está aturdido, todavía no entiende bien qué pasó. No habla mucho". Estas son las primeras palabras con las que Mario Bustos, director del Hospital Lagomaggiore se refirió a Jesús, el indigente de 38 años a quien un grupo de jóvenes prendió fuego en la madrugada del sábado en calle Las Heras de Ciudad.
Jesús es cuidacoche. Se mueve en la zona de calle Las Heras entre Belgrano y Mitre. De hecho, no sólo trabaja en ese sector sino que también vive ahí. Tiene amigos y también mascotas, dos perros. Según refieren, es un hombre tranquilo.
Pero ahora Jesús está en el Hospital Lagomaggiore, regresó este lunes porque se había retirado por voluntad propia tras recibir los primeros auxilios luego de las llamas que le causaron quemaduras "superficiales y dolorosas. Tiene el torso quemado. Él se había marchado pero el Servicio Social de Contingencias de la provincia fue a buscarlo para que regresara al hospital y hacerle un chequeo general", explicó Bustos.
Es que Jesús es epiléptico y las llamas consumieron su medicación. Por este motivo, en el Lago además de las curaciones, el hombre verá a un neurólogo para someterse a algunos estudios y recibirá la medicación que toma para su enfermedad. Por otra parte, continúa con el abordaje de un grupo de psicólogos de Salud Mental y un médico clínico se encargará de examinarlo en un chequeo general que dará más detalles sobre su estado de salud.
"No podemos retenerlo. Por eso, le explicamos la importancia que tiene permanecer en el hospital unos días más hasta completar todos los estudios. Ha entendido eso y lo ha aceptado", indicó Bustos.
Esta declaración del médico no es menor ya que la Dirección de Contingencia de Mendoza, liderada por Alejandro Verón, estuvo cerca de dos horas intentando convencer a Jesús de que regresara al hospital para hacer sus curaciones de manera correspondientes. "Estaba en calle Maza, cerca de la intersección con España de Ciudad. Ahí pudimos hablar con él ya que cuando ingresó por primera vez al hospital se marchó antes de que pudiéramos tener contacto con él. Nos contó que tiene familia en Las Heras pero que no quiere saber nada con ellos", contó Verón.
Ahora, según el director de Contingencia, el siguiente paso es poder hablar un poco más con Jesús para conocer un poco más sobre su situación porque "nos ha dicho que se siente cómodo con su forma de vivir. No obstante, la dirección le ofrece una serie de posibilidades para mejorar su calidad de vida pero dependerá de su voluntad", dijo Verón.
Y agregó: "Tenemos un convenio con la Fundación Remar. Ellos tienen una casa que está abierta de día y de noche en el que las personas que se acercan ahí reciben desayuno, almuerzo, mediatarde y cena. Además, se los orienta en oficios para que puedan insertarse en el mercado laboral. Creemos que por su perfil, esta es la posibilidad que encuadra más con lo que expresa Jesús", señaló el titular de la Dirección de Contingencia de Mendoza.
Jesús permanece en el Lagomaggiore y estará ahí, en principio, hasta que se completen los estudios y reciba la medicación para su epilepsia. "Tiene quemaduras tipo A y B, son leves pero hay que ser cuidadoso porque podrían infectarse. Ya le explicamos cada paso que vamos a seguir y él lo ha tomado bien y lo ha aceptado. Ahora, aguardamos que termine de recuperarse", cerró Bustos, director del hospital.