A raíz de las constantes lluvias de los últimos días, este miércoles se suspendieron las clases en 17 escuelas del Gran Mendoza y San Martín. La filtración de agua en los techos, los inconvenientes en la conexión eléctrica y el corte en el suministro de agua potable, son los principales problemas que motivaron la decisión comunicada por la Dirección General de Escuelas (DGE).
El problema no es nuevo. La provincia no está acostumbrada ni preparada para este tipo de contingencias por lo que cada vez que se registra una tormenta, las consecuencias son siempre las mismas: evacuados, asistidos, calles anegadas y clases suspendidas.
La escuela Tito Laciar de Guaymallén suspendió ayer las clases por filtraciones en los techos. Foto: Yemel Fil.
En Mendoza hay 1.600 edificios escolares. En 36 se necesitan arreglos y 9 de estos establecimientos necesitan el recambio de techos de forma urgente. Por este motivo, la Subsecretaría de Infraestructura Social Básica y la Dirección de Mantenimiento y Reparaciones mantuvieron este miércoles una reunión con el ministro de Economía, Infraestructura y Energía, Martín Kerchner para gestionar un presupuesto especial de 45 millones de pesos destinado exclusivamente al recambio de techos de estos 9 edificios.
"Hemos triplicado la inversión de este año con respecto a la del año pasado y la intención es seguir aumentando la cifra para reparaciones pero, así y todo, no vamos a poder cumplir con los 1.600 edificios. Los problemas son interminables, el mantenimiento nunca se acaba", expresó Emilio Pastorino, subdirector de Mantenimiento y Reparaciones.
El funcionario agregó que la tormenta de este lunes y martes rebalsaron el vaso y ahora se sufre la falta de mantenimiento que las gestiones anteriores omitieron por priorizar viviendas o la construcción de nuevas escuelas. Además, explicó que la Dirección en la que trabaja se estableció un plan de trabajo a cuatro años en el que se señalan las prioridades pero que, a juzgar por lo que sucede cuando llueve más de lo normal en Mendoza, el tiempo no será suficiente para ponerse al día con todas las escuelas.
Infraestructura Social destinará, durante todo 2017, casi $160 millones a refacciones en las escuelas de la provincia. Más de mil establecimientos serían intervenidos con estas obras. De este presupuesto, $115.700.000 son aportados por el Gobierno provincial para la reparación de 700 escuelas, mientras que otros $40.000.000 son enviados por el Ministerio de Educación de la Nación para arreglos en más de 350 establecimiento.
Pero, las tormentas de este martes desnudaron que faltará dinero para reparaciones urgentes y por eso, Infraestructura Social Básica busca conseguir 45 millones de pesos para 9 escuelas, 8 de estas ubicadas en Guaymallén y otra más está situada en Godoy Cruz. "Se trata de edificios que ya no admiten arreglos, necesitan un recambio total de techo. La intención es conseguir este presupuesto especial y comenzar con estas obras en 60 días", señaló Pastorino.
"Esta escuela siempre tuvo filtraciones. Yo llegué hace dos años y el año pasado colocamos membrana y reparamos el techo con dinero de la cooperadora de la escuela. Sin embargo, la tormenta con granizo del pasado 4 de abril destruyó todo y la constante lluvia de este lunes y martes nos hizo percatar de eso. La escuela parecía una pileta, tuvimos que suspender las clases", explicó Sandra Moi, de la primaria Tito Laciar a la que asisten 700 alumnos entre turnos mañana y tarde.
El techo de la Tito Laciar no resistió frente a la última tormenta con granizo que azotó a Guaymallén. Foto: Yemel Fil.
Cabe destacar que durante la ejecución de estos trabajos, salvo en casos excepcionales, las clases no se suspenderán. Tampoco se trasladará a los alumnos ya que estas obras se realizan por tramos y se aisla la zona por cuestiones de seguridad. Además, si se cumpliera el deseo de comenzar en 60 días, el inicio del recambio de techos coincidiría con el comienzo del receso escolar de julio.
Sobre las 11 escuelas que este miércoles no tuvieron clases, habrá que esperar qué dictamina la DGE sobre la suspensión para los próximos días ante la posibilidad de nuevos chaparrones.