Tras el "divorcio" oficial, ATE marchó a Gobierno con poca convocatoria

El gremio adhirió al paro nacional. Se concentraron en Colón y San Martín y marcharon hasta la Casa de Gobierno. Macho y Blas, presentes.

Por Florencia Rodriguez

Fue una verdadera paradoja. Este jueves, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) adhirió al paro convocado por el sindicato a nivel nacional y mientras los oradores del acto pedían por la unidad del gremio, puertas adentro sigue adelante la interna entre el secretario general, Roberto Macho, y su antecesora, Raquel Blas. Hoy, ambos volvieron a verse las caras en una marcha con poca convocatoria y que concluyó con una concentración en la Casa de Gobierno.

Apenas comenzaba noviembre cuando Macho detonó ATE al presentar la denuncia que radicó contra Blas por desvíos de fondos. En ese momento comenzó un cruce de acusaciones y, en consecuencia, una guerra fría que se puso de manifiesto en la marcha intersindical que se realizó dos días después y que se ratificó hoy en la primera medida- protagonizada por este sindicato- que reunió a ambos dirigentes tras el "divorcio" oficial.

La concentración estaba pactada para las 9 en la intersección de las calles Colón y San Martín de Ciudad. Partieron desde este punto con destino a la Casa de Gobierno donde culminaron con un acto en el que los dirigentes de las secciones de distintos puntos de la provincia tomaron la palabra. Los reclamos son los mismos que se replican en manifestaciones que ejecutan los distintos gremios. Estos son: reapertura de paritarias, la reincorporación de trabajadores despedidos, el 82% móvil y el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo.

El primero en llegar fue Macho, luego Blas hizo su llegada y se ubicó a varios metros del secretario general con quien solía compartir la primera fila en las marchas. Alrededor de las 10, comenzó movida por Colón para doblar luego por Patricias Mendocinas y llegar a Gobierno con escasa convocatoria si se tiene en cuenta el gran número que suele convocar ATE en cada una de sus medidas. Banderas naranjas y otras verdes desfilaron por las calles del centro de Mendoza y se concentraron frente a uno de los ingresos a la Casa de Gobierno, más precisamente, sobre la explanada que apunta a la calle Peltier.

Blas expresó que la interna con Macho no es importante al lado del reclamo que llevan adelante y reiteró que no daría un paso al costado como sugirió el líder del gremio: "Estamos acá porque lo que hay que poner por delante son los intereses de los trabajadores. El gobernador Alfredo Cornejo ha convocado a paritarias en diciembre, lo cual es una falta de respeto", comenzó a decir la dirigente.

Y agregó: "Es una vergüenza porque en diciembre y enero nuestros compañeros toman las licencias anuales ordinarias que son obligatorias. La pregunta entonces es: ¿con qué trabajadores vamos a discutir la propuesta salarial? Hemos perdido el 20% en lo que va del año, el Presupuesto marca un 17% de aumento para el año que viene. Si hubiera buena voluntad Cornejo habría llamado a negociar antes de enviar el Presupuesto. Evidentemente, no alcanza con el ‘bonito' navideño, el pan dulce y la sidra que quiere dar Cornejo y me parece que lo que urge es reconstruir la reconstruir la participación activa de los trabajadores".

Blas señaló que como están las cosas actualmente, los trabajadores no van a rechazar cualquier cosa que les pongan en el bono de sueldo. "Pero convengamos que el bono de fin de año no resuelve la pérdida de poder adquisitivo. Diría que hay un recorte salarial encubierto", expresó.

Macho-Blas: la grieta sindical

Roberto Macho y Raquel Blas apenas se cruzaron en la marcha. Él encabezaba la primera fila mientras que ella cerraba la caravana. Ambos se refirieron a la relación actual que mantienen formando parte del mismo gremio que está expresamente dividido. 

"La convivencia (con Macho) no es sencilla porque lo que está en discusión son dos modelos: el nuestro, que es el que votaron nuestros compañeros y el otro. Esto lo va a terminar resolviendo la asamblea de los trabajadores", indicó Blas.

Por su parte, Macho señaló que uno de los más beneficiados con esta interna es, sin dudas, el Gobernador: "Cornejo se está haciendo un festín con todo lo que está pasando. Los trabajadores tenemos que organizarnos para seguir peleando en la calle. El enemigo es el Gobierno. Tenemos que seguir adelante, yo soy el secretario general del gremio y lo de los trabajadores es y será para los trabajadores. Ahora es momento de organizarnos y seguir adelante, el enemigo es el Gobierno", dijo.

Los dirigentes de seccionales piden la unidad en medio de una feroz interna

En la explanada de Casa de Gobierno, tomaron la palabra 7 dirigentes de las seccionales de ATE antes de Macho. Todos señalaron al Ejecutivo como el "enemigo avasallante" y pidieron unidad.

"Qué me importa el color naranja, qué me importa el color verde o el blanco, yo soy ATE, todos somos ATE y tenemos que estar unidos", expuso Oscar Gallardo de la Seccional San Carlos-Tupungato cuando tomó el micrófono.

Minutos antes, Sandra Liywinczuk, de la seccional de General Alvear y sus pares de Lavalle, San Rafael y Luján, entre otros pidieron también la unidad que es lo "único importante, por encima de las diferencias".

Mientras Macho daba su discurso de cierre, Blas se mantuvo alejada conversando con otros miembros del gremio aunque se quedó hasta los aplausos.


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