La noticia sorprende pero es real: actualmente, las personas sordas no pueden- al menos en Mendoza- participar de alguna actividad deportiva ya sea de competencia o recreación. Para ser más claros: para algunos eventos son discapacitados y para otros, no. Esto deja a muchos chicos y chicas fuera de una práctica tan saludable como es hacer deportes y es justamente esto lo que motivó la creación de los intercolegiales de escuelas de sordos de la provincia que celebró este jueves su quinta edición con el fútbol y el softbol como atractivos principales.
La escuela Raquel Menéndez de Pavón, con la colaboración de Federación Mendocina de Softbol y Béisbol y la Municipalidad de Godoy Cruz organizaron un encuentro para fomentar la inclusión de personas sordas en el mundo deportivo. Así, este jueves, 133 alumnos de 6 escuelas llegaron desde los departamentos de San Martín, Tunuyán, General Alvear, Luján de Cuyo y Ciudad para aprender sobre fútbol y softbol e incluso para practicarlos y crear nuevos lazos de amistad.
El encuentro comenzó temprano, a las 8.30 arrancó con mucho fútbol para luego continuar, a partir de las 15 con el dictado de una clínica de softbol y después algunos partidos para poner en práctica lo aprendido en el curso que dictó Alejandro Leyes, experimentado jugador y miembro de la Federación Mendocina de Softbol y Béisbol.
Foto: Cristian Lozano
"Esta es la quinta edición de los Intercolegiales de Sordos de las Escuelas de Mendoza. Pasamos una jornada completa que dividimos con dos actividades, en la mañana siempre fútbol, como el deporte que la mayoría conoce y practica y, por la tarde, proponemos el dictado de una clínica de un deporte atractivo y con el que los chicos no estén tan familiarizados, este año hemos elegido el softbol", explicó Pablo Dávila, profesor de Educación Física de las escuelas Pavón y Provolo.
El docente que trabaja con sordos desde hace 8 años, explicó que la idea de estos intercolegiales nace a partir de la necesidad que tienen estos chicos de aprender, practicar y competir en cualquier deporte.
"No tienen instancias para hacerlo, no tienen lugar. En los Juegos Evita, por ejemplo, no pueden participar porque por ser sordos tienen una discapacidad. Sin embargo, tampoco pueden participar en los juegos para discapacitados porque afirman que ellos están en ventaja deportiva. Por eso quedan en el medio, nadie los contempla", señaló Dávila quien hizo hincapié en la importancia del desarrollo deportivo en la niñez y adolescencia.
Ahora, estos intercolegiales celebraron su quinta edición y los chicos ya han aprendido y han practicado deportes como el básquet, hockey sobre césped, vóley, handball y ahora es el turno del softbol. De este evento, que se desarrolló primero en el predio de Las Margaritas Fútbol con instancia competitiva desde las 8.30 hasta el mediodía y luego en las instalaciones de la Universidad Nacional de Cuyo con el dictado de la clínica de softbol y la práctica recreativa de este deporte en el diamante de la "U", participaron chicos y chicas cuyas edades van desde los 11 a los 20 años.
"Jugamos en equipos mixtos. El objetivo también es que hagan nuevos amigos, que no están y no se sientan solos porque no son las únicas personas sordas en la provincia. Hacemos todo esto a pulmón y nos llena de alegría brindarles este espacio a los chicos y tenemos la esperanza de que se van a generar más eventos de este tipo para ellos y que todos sepan que ser sordos no les impide hacer cualquier deporte. Pueden practicar el que quieran, para algunos necesitarán más adaptación que para otros, pero pueden y es importante que eso se sepa y se generen más espacios para ellos", cerró Dávila.
El equipo de primera división del club Universidad encargados de interactuar con los estudiantes. Foto: Cristian Lozano
El Softbol, el protagonista de los intercolegiales
En algún momento, en Mendoza hubo hasta 700 federados en el softbol. La provincia tenía cinco diamantes (nombre que recibe el campo de juego de este deporte) y había, al menos, 6 equipos que competían representando a: el Club Sportivo Independiente Rivadavia, la Municipalidad de Luján de Cuyo, el Banco Buci, el Círculo de ex Cadetes del Liceo Militar General Espejo, el Banco Mendoza y la Universidad Nacional de Cuyo.
Foto: Cristian Lozano
"Fuimos perdiendo los diamantes y el softbol se fue perdiendo en Mendoza. Actualmente, hay tres equipos: el de Banco Mendoza, Municipalidad de Capital y la UNCuyo (que es el único que tiene diamante) y están los tres conformados por hombres. Estamos intentando que se acerquen las chicas y formar equipos femeninos, queremos recuperar el deporte", comentó Alejandro Leyes, el jugador que dictó la clínica en la universidad y que es secretario de la Federación Mendocina de Softbol y Béisbol que funciona desde 1983.
Foto: Cristian Lozano
Sobre los intercolegiales, Alejandro destacó la iniciativa y la calificó de positiva. Afirmó además que el softbol es un deporte "ideal para chicos sordos porque nos manejamos siempre con señas, las aprenden muy rápido y sin inconvenientes. Ellos pueden practicar el deporte que quieran, es una pena que no si n fuera por este evento, no tengan donde competir y recrearse, ojalá haya más espacios en el futuro", cerró Leyes.
Participaron de este evento las escuelas 2-029 Perrupato (San Martín), 2-045 Club de Leones (Tunuyan), 2-048 S/N (Gral alvear), PE-148 Inst. Provolo (Luján de cuyo), 2-008 Pedernera (Capital) y 2-005 Raquel Menendez de Pavón (Capital).