Una mujer de 53 años arrancó la semana con un susto enorme: la llamaron para decirle que habían secuestrado a su hijo y le pidieron dinero a cambio de la liberación del joven. Presa de la desesperación y sin dudarlo, emprendió camino a las 3 de la madrugada del lunes para encontrarse con el supuesto secuestrador. La Policía se cruzó justo en el camino y, tras dialogar con la mujer, decidieron acompañarla al lugar de encuentro pactado en calles Gomensoro y Venezuela de Guaymallén. Una vez allí, los uniformados pudieron detener al estafador.
Este no es el primer caso de secuestro virtual, de hecho, según datos de Delitos Económicos del Ministerio de Seguridad de Mendoza hay, en promedio, unas 18 denuncias por tentativa en los últimos meses aunque los casos consumados- es decir en los que finalmente se entregó el dinero solicitado- se reducen a 4,5. La mayor cantidad de denuncias se registran los fines de semana.
"Existen casos pero están en descenso. Antes se concretaban entre 50% y 60% de los delitos pero hoy ese número ha caído al 20% aproximadamente. En promedio, en los últimos meses hemos registrado entre 15 y 18 denuncias de tentativa, de las cuales sólo 4 ó 5 finalmente se llevaron a cabo, es decir, se realizó la entrega del dinero o motín", explicó Carlos Guillot, jefe de Delitos Económicos de la provincia.
Según Guillot, se producen oleadas cada dos o tres meses porque hay bandas de otras provincias que se instalan durante un par de semanas en Mendoza para hacer este tipo de estafas y luego van a otras ciudades a seguir engañando gente. El tema es que, cuando estos grupos emigran, otros ya adoptaron sus modos para continuar extorsionando aunque de una forma distinta: "Nos damos cuenta por los montos de dinero que piden. Cuando son bandas que llegan desde otros lugares, exigen una cifra no menor a los 10 mil pesos. En cambio, hay otros grupos que piden un televisor o cifras cercanas a los 2 mil, 3 mil pesos", agregó Guillot.
Tener hijos jóvenes, el atractivo principal para los estafadores
Según Guillot, la mayor cantidad de denuncias por tentativa se registran los fines de semana. Esto responde a una sencilla razón: es más fácil engañar a padres o abuelos alegando que su hijo o nieto ha sufrido un accidente volviendo de un bar o un boliche.
"Los jóvenes de 18 a 35 años normalmente van a boliches o bares los fines de semana. Este es un dato que los estafadores utilizan a su favor. Llaman a sus familiares diciendo que sus hijos o nietos están hospitalizados por haber sufrido un accidente volviendo de algún local de diversión nocturna y necesitan dinero urgente para una operación", señaló Guillot. Y agregó: "Hay padres que se dan cuenta que no es verdad y es en ese momento cuando la cosa se pone violenta y empiezan a hablar de secuestros exigiendo dinero a cambio de la liberación. Hay adultos que cortan el teléfono y otros que, simplemente, entran en pánico y desesperación y no consiguen pensar con claridad como para chequear el estado de ese familiar. En ocasiones no tienen hijos y piensan en otro familiar automáticamente. Juegan con los sentimientos de las personas que, en muchos casos, entran en shock", precisó.
Guaymallén, el punto de entrega
Si bien las denuncias por tentativa se registran en distintos puntos del Gran Mendoza, la mayoría de los estafadores eligen sitios de Guaymallén para concretar la entrega del dinero. Pedro Molina, Bermejo, San José, son algunos de los lugares elegidos para citar a las víctimas.
"Las denuncias llegan desde todos lados pero, por algún motivo, la mayoría de los lugares de encuentro que plantean estos supuestos secuestradores son en Guaymallén. Por eso pedimos a la gente que denuncie, aunque no haya caído en el engaño. De esta manera, nosotros tenemos herramientas para seguir investigando. Lo positivo es que antes sólo denunciaban las personas que eran víctimas concretas, ahora por suerte, también lo hacen esas personas a las que intentaron estafar, es justamente lo que pedimos, comunicarse con el 911 cuando reciban un llamado de este tipo", aconsejó Guillot.
Recomendaciones para evitar estafas virtuales
A la hora de recibir una llamada de estas características nunca brinde información personal, de algún familiar o actividad que realice y al mismo tiempo advierta de esta situación al resto de los integrantes de la familia.
Los delincuentes aprovechan la desesperación de las personas, mayormente de mujeres, para obtener datos personales que le facilite el engaño y así poder lograr su objetivo.
Acto seguido hay que llamar a la persona a la cual se cree que fue víctima del presunto secuestro o que sufrió el accidente siempre manteniendo la calma y utilizando otro teléfono alternativo.
Otro consejo favorable es cortar la llamada con alguna excusa como batería baja o pérdida de la señal de teléfono.
Si usted fue víctima de este tipo de hecho delictivo comunicarse inmediatamente al 911 o a la comisaría más cercana para alertar sobre la situación vivida.