Este miércoles, los gremios de la educación inician un nuevo paro con dos reclamos fundamentales: la reapertura de paritarias y el rechazo al ítem aula. Habrá dos movilizaciones en Mendoza, una será a las 10 en la Legislatura, mientras que la segunda será una marcha que partirá desde Patricias Mendocinas y Godoy Cruz de Ciudad a las 19. Sin embargo, los colegios privados tendrán clases con normalidad ya que el cese de actividades previsto para estos establecimientos será el próximo 2 de septiembre.
"Vamos a acompañar a los compañeros docentes en el marco de la intersindical. Asistiremos a las dos movilizaciones aunque en los colegios privados no habrá cese de actividades ya que nosotros vamos a parar el próximo 2 de septiembre, fecha de convocatoria de los gremios a nivel nacional", explicó Ester Linco, referente del Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop).
De esta manera, Sadop va a "adherir de forma plena al paro" aunque se dictarán clases con normalidad en todos los colegios privados de la provincia.
Por su parte, la Unión de Docentes Argentinos (UDA) que contempla colegios de nivel secundario y terciario, sí realizará paro este miércoles y también llamó a medida de fuerza sin asistencia a lugares de trabajo para el 2 de septiembre junto al gremio de los privados.
"Con respecto a los salarios, hemos quedado muy atrasados. Desde el cierre de paritarias, en febrero, hasta hoy ha pasado mucha agua bajo el puente y con el salario actual quedamos por debajo de la línea de pobreza. Por eso hemos convocado a paro para este miércoles al que adhirió Cetera, SUTE, ATE Educación, Sadop, Fadiunc y vamos a adherir a la medida dispuesta para el 2 de septiembre. A las movilizaciones no vamos a asistir porque no fuimos convocados", señaló Roque Yadala, secretario general de UDA seccional Mendoza.
Esta medida, lejos de calmar las aguas, las alborotó ya que sólo se tiene en cuenta a docentes con cambio de funciones, es decir, que por alguna dolencia desarrollan funciones administrativas en las escuelas y no en el aula y a los profesores y maestros con "enfermedades terminales", término por el cual los profesionales de la educación pusieron el grito en el cielo.
"Las paritarias comenzaron en febrero y recién ahora, en septiembre, los docentes en cambios de funciones comenzarán a cobrar el ítem aula que no es retroactivo. Por si fuera poco, en otra de las modificaciones al respecto colocan "enfermedades terminales", ¿les van a pagar a los docentes que estén a punto de morir? No todas las enfermedades oncológicas son terminales. Además, no han incluido cuidado de un familiar, a veces los chicos se enferman gravemente, hay casos de niños con cáncer u otras enfermedades que requieren el cuidado y especial atención de sus padres. Una maestra o profesora que atraviesa esa difícil situación no irá a pelear por el ítem aula porque tiene la cabeza en otro lado y para eso estamos nosotros, para contemplar esas situaciones, nosotros también nos enfermamos y nuestras familias, como cualquier otro ser humano. Este decreto es aún peor, nos coloca en una situación de vulnerabilidad, atenta contra la dignidad", concluyó Linco.