Un león moribundo. El coraje, la valentía, la fuerza agoniza. La escultura de este animal labrada sobre una pared de roca de la ciudad de Lucerna en Suiza custodia una gran historia.
Un león moribundo. El coraje, la valentía, la fuerza agoniza. La escultura de este animal labrada sobre una pared de roca de la ciudad de Lucerna en Suiza custodia una gran historia.
Fue labrada entre 1819 y 1821 por el escultor danés Bertel Thorvaldsen para conmemorar la muerte en 1792 de unos 700 mercenarios de la Guardia Suiza durante la Revolución francesa cuando defendían el asalto de los revolucionarios al Palacio de las Tullerías en París, Francia.

El monumento del León fue inaugurado el 10 de agosto de 1821. Originalmente, el emplazamiento era de propiedad privada. En 1882 la ciudad de Lucerna, la compró. El sitio es accesible sin una cuota de entrada. El monumento pronto se convirtió en una de las principales atracciones turísticas de Lucerna.
En la parte superior del monumento consta la inscripción latina Helvetiorum Fidei ac Virtuti que significa a la lealtad y la valentía de los suizos. Además están grabados los nombres de los muertos y de los oficiales de la Guardia Suiza, así como el número de muertos entre los soldados suizos (DCCLX = 760) y el número de soldados supervivientes (CCCL = 350).
El escritor estadounidense Mark Twain elogió la escultura del león como "El trozo de piedra más triste, conmovedor y contundente del mundo".

Fuente: Curiosidades.com

