Un hombre fue condenado hoy a 17 años de prisión por el crimen a puñaladas de la abogada Julia Flammini, cometido en abril, dos días antes del recital que el Indio Solari brindó en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, al que ambos tenían previsto concurrir.
Fuentes judiciales informaron que la sentencia recayó sobre Andrés Roldán (38), quien seguirá cumpliendo con la prisión preventiva hasta que quede firme este fallo dictado hoy por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú, integrado por los jueces Alicia Vivia, Eduardo García Jurado y Mariano López.
En su alegato, el fiscal de juicio Lisandro Beherán había solicitado le pena de prisión perpetua para Roldán por el delito de "homicidio doblemente calificado por alevosía y violencia de género".
Para el representante el Ministerio Público, este hecho excedía el "homicidio simple", pero el tribunal no coincidió con ese criterio y aplicó esa calificación legal.
Por su parte, el abogado Pablo Di Lollo había pedido la absolución al asegurar que su cliente no fue el autor del crimen y que no existían los elementos suficientes para encuadrarlo como un caso de violencia de género.
Durante el debate, Roldán se declaró inocente y relató lo que hizo desde que partió del partido bonaerense de Florencio Varela donde residía para asistir al recital hasta que fue detenido por la Policía a la mañana siguiente del crimen.
En su declaración, el hombre también admitió que consumió cocaína durante su estadía en el complejo Termas de Gualegauychú donde ocurrió el asesinato.
Según la Justicia, el crimen de Flamini (29) fue cometido el 10 de abril, en el bungalow 23 de dicho complejo, donde la abogada recibió varias puñaladas que afectaron órganos vitales como corazón, hígado y colon.
El hecho fue descubierto luego de que Roldán salió a la carrera del bungalow, intentó huir en su vehículo pero como este se empantanó a la salida del complejo corrió hasta un monte cercano.
Esa actitud llamó la atención de otros clientes y del personal del complejo que se dirigieron hasta la cabaña y hallaron el cadáver de Flamini tendido boca abajo en el baño, vestido con un jean, una remera negra y zapatillas.
A su lado se encontró un cuchillo de cocina quebrado, mientras que en la habitación había restos de cocaína y una campera de Roldán con otro cuchillo en uno de los bolsillos.
Además, la bañadera de la cabaña tenía colocado el tapón y la ducha se hallaba abierta, presuntamente con intensiones de que desbordara y borrara huellas.
De acuerdo a lo que reconstruyeron los pesquisas, Flammini, oriunda de la localidad bonaerense de Azul y domiciliada en La Plata, estaba alojada con un amigo en otra cabaña del complejo, donde se alojaban para esperar el show.
En un momento se dirigió al bungalow contiguo alquilado por Roldán, a quien conocía por otros recitales "ricoteros", y donde se originó una discusión entre ambos.
En esas circunstancias, la mujer alcanzó a enviarle a su amigo unos mensajes vía "Whatsapp" sobre lo que ocurría con Roldán y en uno de ellos escribió que el ahora condenado "se estaba propasando" y otro que señaló que aquel se iba a dar un baño "para ver si se calmaba".
Si bien el amigo respondió a los mensajes, éstos nunca fueron contestados, por lo que los investigadores creen que para entonces la mujer ya había sido asesinada.