El gasoducto del Sur, que llevará gas natural a unos 26 mil usuarios de San Rafael y General Alvear, tiene fecha de habilitación: el próximo 15 de junio. Sin embargo, lo que debería ser una buena noticia para los ciudadanos de esas comunas derivó en una batalla judicial entre los intendentes Omar Félix y Alejandro Molero, que rompe el "pacto de no agresión" que ambos sostenían desde que asumieron.
Se rompió la paz en el Sur: Félix intimó a Molero por el gasoducto y se abrió un frente judicial
El intendente sanrafaelino le reclamó a su par alvearense fondos para la megaobra que se habilita en días y cruzaron cartas documento. La historia detrás del cruce político.
El conflicto se activó luego de que el jefe comunal sanrafaelino intimara a su par alvearense a pagar una parte proporcional de la obra —cuyo último tramo fue financiado por el Municipio— para habilitar el suministro de gas en su departamento.
La movida despertó el enojo de Molero, quien rechazó la intimación con una carta documento y cruzó públicamente al sanrafaelino con fuertes cuestionamientos. Lejos quedó la cordialidad entre ambos dirigentes —uno peronista, el otro radical— como la que exhibieron cuando se acordó sostener la lucha antigranizo.
Pagá o no hay gas: la intimación de San Rafael a General Alvear por el gasoducto
Félix aseguró que San Rafael, en su calidad de "tercero aportante" de la obra, tiene derecho a administrar la capacidad del gasoducto, incluyendo la autorización de conexiones. Bajo esa figura, reveló que intimaría a Alvear a efectuar un aporte proporcional de los casi 5 mil millones de pesos necesarios para la concreción de las labores.
"Caso contrario, esta Municipalidad no autorizará factibilidades para el departamento de General Alvear (...) e iniciará las acciones judiciales correspondientes en caso de detectarse el otorgamiento (de conexiones) sin autorización" de la Comuna, advirtió el intendente en la nota enviada a Molero.
Según la presentación sanrafaelina, a Alvear le correspondería afrontar el 23% de la inversión municipal para la finalización del gasoducto, que asciende a $4.783 millones. Es decir, unos 1.100 millones de pesos.
En su discurso anual ante el Concejo Deliberante, Félix defendió la postura y aseguró que la medida busca “proteger el patrimonio de los sanrafaelinos”, luego de que la comuna debiera afrontar parte de la obra tras el retiro del financiamiento nacional. "No existe animosidad de ningún tipo en esta medida, (pero) ese costo no puede ser asumido por los sanrafaelinos", dijo.
La dura respuesta de Molero a Félix por el financiamiento del gasoducto
La reacción de General Alvear no tardó en llegar y, como era de esperarse, no fue precisamente amistosa. A través de una carta documento, Molero rechazó la intimación “en todos sus términos” y calificó el planteo como “improcedente, falaz y malicioso”.
Entre los principales argumentos, el intendente sostiene que la obra es de carácter nacional y regional, no municipal; por lo tanto San Rafael no tiene facultades exclusivas sobre el gasoducto, ni Alvear tiene obligación de realizar aportes adicionales. Asimismo, remarca que el acceso al gas es un derecho constitucional de los usuarios.
En ese sentido, advierte que cualquier intento de restringir el servicio a la comuna que gobierna será judicializado, ya que podría constituir el delito de "apropiación indebida de facultades y beneficios derivados de una obra pública de carácter regional”.
En el plano político, el jefe comunal radical responsabilizó a Félix —y su hermano Emir— por las demoras en la obra, "proyectada para ejecutarse en 18 meses y terminó tardando seis años". Molero relató que el gasoducto se gestionó en 2017 (gobierno de Mauricio Macri) y se presupuestó en 2018. Sin embargo —según su racconto— ya en la gestión de Alberto Fernández "ejecutaron una picardía" y "desviaron los fondos nacionales que debían ir a la Provincia directamente a sus manos para sacar un rédito político y personal".
"Mi postura es inamovible: No voy a permitir que usen el frío como rehén”, sentenció Molero, dejando en claro que no acatará la intimación de su par sanrafaelino.
El gasoducto rompió la “paz política” en el Sur provincial
El enfrentamiento marca un quiebre en la relación entre los dos intendentes del Sur mendocino, que hasta ahora venían sosteniendo una convivencia política relativamente ordenada pese a sus diferencias partidarias. San Rafael y General Alvear habían logrado articular posiciones comunes en temas sensibles para la región, como la continuidad de la lucha antigranizo.
Incluso en la cruzada sanrafaelina por la autonomía municipal, Molero se había mantenido al margen del petardeo entre Municipio y Gobierno provincial, mostrándose a favor del proceso iniciado en la Legislatura, pero sin plantar bandera contra el que se llevó adelante en San Rafael.
Sin embargo, el reclamo de Félix terminó de quebrar un vínculo que se sostenía más por la vecindad geográfica que por afinidad ideológica, pero que ambos habían sabido administrar diplomáticamente. En un año preelectoral, y con el fuerte interés del radicalismo por gobernar San Rafael, esa relación otrora cordial entra ahora en una fase de alta fricción.