La energía solar dejó hace tiempo de ser una tecnología exclusiva de grandes empresas o proyectos sustentables de nicho. En la provincia de Mendoza, el aumento sostenido de las tarifas eléctricas y la aparición de nuevos incentivos estatales comenzaron a transformar a los paneles solares domiciliarios en una alternativa cada vez más evaluada por familias que buscan reducir costos y ganar autonomía energética.
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Cómo funciona el incentivo de Mendoza para instalar paneles solares en casas y ahorrar energía
La Provincia lanzó un programa que devuelve hasta el 40% de la inversión en sistemas solares domiciliarios. Cuánto cuesta instalarlos, cómo funciona la generación distribuida y en cuánto tiempo se recupera la inversión.
En ese contexto, el Gobierno provincial lanzó un programa de incentivo para usuarios residenciales que instalen sistemas solares fotovoltaicos conectados a la red eléctrica. El beneficio contempla la devolución de hasta el 40% de la inversión realizada, mediante descuentos aplicados directamente en la factura de luz.
La medida busca impulsar la llamada “generación distribuida”, un sistema que permite que los usuarios produzcan energía renovable en sus propias viviendas, consuman una parte y entreguen el excedente al sistema eléctrico.
“Estos sistemas le permiten a un usuario generar su propia energía en el mismo lugar donde la consume”, explicó Lucas Nicotra, fundador y CEO de GenerOn, empresa mendocina dedicada al desarrollo de proyectos de energía solar.
Según detalló, el interés por este tipo de instalaciones viene creciendo de manera sostenida y el nuevo esquema de subsidios podría acelerar aún más esa expansión.
Qué es la generación distribuida y cómo funciona
El concepto técnico detrás de estos sistemas se conoce como generación distribuida. Se trata de un marco legal que habilita a particulares a producir energía renovable desde sus viviendas y conectarla a la red eléctrica.
“Mendoza es una de las provincias pioneras en el desarrollo de este mercado”, señaló Nicotra.
El funcionamiento es relativamente simple. Los paneles solares captan la radiación del sol y la transforman en electricidad mediante un inversor. Esa energía se utiliza directamente dentro de la vivienda y, cuando sobra, se inyecta al sistema eléctrico provincial.
Eso genera dos beneficios económicos principales:
- disminuir el consumo que se toma de la red;
- y obtener una compensación por la energía excedente entregada.
Pero hay un tercer factor que también impacta en el ahorro final: la reducción de impuestos y cargos asociados a la factura eléctrica.
“Al reducir el consumo también se reducen los impuestos y eso mejora mucho el retorno de la inversión”, explicó el empresario.
Cómo es el incentivo que lanzó Mendoza
El programa provincial apunta específicamente a usuarios residenciales conectados a la red eléctrica con instalaciones de hasta 10 kW.
El beneficio consiste en el reconocimiento de hasta el 40% de la inversión realizada en el sistema fotovoltaico.
Para acceder, el usuario debe iniciar el trámite correspondiente ante el EPRE y presentar la documentación respaldatoria de la compra: paneles, inversores, estructuras, instalación y demás componentes.
“A partir de ese momento va a recibir en las próximas facturas un proporcional de dinero hasta llegar al 40% de la inversión realizada”, explicó Nicotra. La devolución no se realiza en un solo pago, sino mediante descuentos aplicados mensualmente sobre la boleta eléctrica.
Incluso, si después de un año todavía queda saldo pendiente de reintegro, el usuario puede solicitar el pago directo mediante transferencia bancaria.
Cuánto cuesta instalar paneles solares en una casa
Uno de los principales interrogantes que aparecen alrededor de la energía solar tiene que ver con el costo inicial.
Según explicó Nicotra, lo que se instala no es únicamente un panel solar, sino un sistema completo compuesto por:
- módulos fotovoltaicos,
- inversor,
- estructuras de soporte,
- materiales eléctricos,
- mano de obra,
- y toda la gestión técnica y administrativa necesaria.
“El cliente compra un sistema llave en mano”, resumió.
Actualmente, un sistema residencial típico ronda los 6.000 dólares, aunque el valor final depende del nivel de consumo energético de cada vivienda y del tamaño del sistema necesario.
En la mayoría de los casos, las instalaciones residenciales utilizan alrededor de ocho paneles solares de alta potencia. “Hoy con entre 10 y 15 metros cuadrados ya es suficiente para instalar un sistema tradicional en una vivienda”, indicó.
En cuánto tiempo se recupera la inversión
La amortización es uno de los aspectos que más cambió en los últimos años debido al aumento de tarifas eléctricas.
Hasta hace poco, recuperar la inversión en una instalación residencial podía demandar entre cuatro y cinco años. Con el nuevo incentivo provincial, los tiempos podrían reducirse considerablemente.
“Con el fomento se va a bajar a dos años seguramente”, afirmó Nicotra.
El cálculo depende de múltiples variables:
- hábitos de consumo;
- tamaño de la vivienda;
- cantidad de energía utilizada;
- orientación e insolación;
- y evolución de las tarifas eléctricas.
Sin embargo, el crecimiento de los costos energéticos viene acelerando el interés de los usuarios.
El impacto de las tarifas eléctricas
En Mendoza, como en gran parte del país, el aumento de las tarifas energéticas modificó el comportamiento de muchos consumidores. “Los aumentos de tarifas apalancan las consultas”, aseguró Nicotra.
La energía comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de los gastos mensuales familiares y eso convirtió a la generación solar en una alternativa concreta de ahorro a mediano plazo.
Además, el hecho de poder producir energía propia genera una percepción de mayor previsibilidad frente a futuras subas tarifarias.
¿Cualquier casa puede instalar paneles?
Una de las dudas más frecuentes tiene que ver con las limitaciones técnicas o edilicias. Según explicó el CEO de GenerOn, prácticamente cualquier vivienda puede incorporar un sistema fotovoltaico.
“No hay grandes restricciones ni limitaciones”, sostuvo. El único caso que podría presentar complicaciones importantes son construcciones muy antiguas o con determinadas características estructurales específicas.
Más allá de eso, los avances tecnológicos permitieron reducir considerablemente el espacio necesario para generar energía suficiente para una vivienda promedio. “La gente tiende a pensar que la superficie disponible puede ser una restricción y la verdad es que no lo es”, afirmó.
Los paneles actuales poseen mucha mayor eficiencia que hace algunos años y pueden adaptarse a distintos tipos de techos, inclinaciones y distribuciones arquitectónicas.
Cuánto duran y qué mantenimiento necesitan
La vida útil de los paneles solares es otro de los factores que explican el crecimiento de esta tecnología. “La vida útil de los módulos fotovoltaicos se estima como mínimo en 30 años”, indicó Nicotra.
En el caso del inversor —uno de los componentes centrales del sistema— la estimación ronda los 15 años. El mantenimiento, además, es relativamente bajo. Básicamente consiste en mantener limpios los paneles para evitar pérdida de rendimiento y controlar periódicamente el funcionamiento del sistema.
Actualmente, la mayoría de las instalaciones permiten monitorear en tiempo real la producción energética desde una aplicación móvil. “Uno puede ver desde el celular cuánta energía se está generando o si hubo algún problema”, explicó.
Una tecnología que empieza a expandirse en Mendoza
GenerOn fue una de las primeras empresas mendocinas en trabajar en generación distribuida y participó en la instalación de los primeros usuarios generadores de la provincia.
“El primer usuario generador de Mendoza lo gestionamos nosotros”, recordó Nicotra. Desde entonces, el mercado creció de manera sostenida.
“Las estadísticas lo confirman: el crecimiento ha sido exponencial”, aseguró. Según el empresario, detrás de ese crecimiento aparecen dos razones centrales: el ahorro económico y una mayor conciencia ambiental. “Todos valoran el impacto ambiental positivo, pero también el ahorro económico. Es la suma de las dos cosas”, concluyó.