viernes 24 jun 2022
Estado de Sitio

FMI y Argentina un acuerdo que nos condiciona por décadas

Hace cuatro años llegaba el primer desembolso del FMI. Cristina Fernandez de Kirchner reavivó la discusión sobre los efectos del empréstito

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Por Marcelo López Álvarez 22 de junio de 2022 - 11:01

Por estas horas dónde los argentinos recordamos los proyectos e ideas independentistas de Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes aunque parezca una paradoja también se cumplen 4 años del re endeudamiento con el FMI en un monto histórico para la Argentina y la economía mundial y que el lunes Cristina Fernández de Kirchner trajo al debate con una

Como otra paradoja de esta historia precisamente el 20 de junio de 2018 llegaba a las arcas del Banco Central el primer desembolso del FMI que se voló con la misma rapidez que llegó.

La vicepresidenta de la Nación ayer dedicó parte sustancial de su exposición a lo profundo de la discusión sobre lo que significa un endeudamiento de ese tamaño con, además, la utilización que se hizo del mismo bien lejos de cualquier situación prevista en los estatutos del Fondo.

Un reciente informe del Centro de Política Económica sirve para refrescar detalles del endeudamiento que dejará una marca profunda en la economía argentina por décadas.

El informe del CEPA refuerza cuatro aspectos del proceso de endeudamiento que son más que cuestionables; La magnitud inédita del préstamo, la fuga de capitales, que vulnera el art. 4 del Estatuto del Fondo. La vulneración de los procedimientos formales y el incumplimiento de los criterios de excepcionalidad. Todos datos que por sí solos harían cuestionable el préstamo ante organismos internacionales

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Cristina Fernández de Kirchner trajo de vuelta al debate político el acuerdo con el FMI y sus consecuencias

Cristina Fernández de Kirchner trajo de vuelta al debate político el acuerdo con el FMI y sus consecuencias

Pero Argentina tomó el camino de respetar su historia de honrar sus deudas y el aval legislativo a la renegociación con el FMI cierra el proceso. Por lo tanto cualquier cuestionamiento o idea en ese sentido es solo humo y perder tiempo valioso en discusiones inconducentes.

Si se puede, como planteó Cristina Fernández de Kirchner, debatir desde el Estado y la economía política cómo salir de la encerrona.

Para entrar en esa discusión que es la parte sustancial de la presentación de la vicepresidenta lo primero es repasar en base a datos ciertos que significó el préstamo Stand By para ello recurrimos al informe que detalla que “Si se hubiesen cumplido todos los desembolsos programados (USD 57.000 millones), se habría superado la mitad de lo que el FMI desembolsó en la pandemia a 85 países. Si solo se toman los desembolsos reales (USD 44.000 millones), supera todo lo enviado a países fuera del hemisferio occidental en pandemia”.

El CEPA también recuerda lo que confesó el propio Mauricio Macri ante las cámaras de televisión “Los desembolsos se usaron para financiar la salida de capitales (contrario al propio estatuto del FMI). Entre enero de 2018 y diciembre de 2019 hubo desembolsos por USD 44.867 millones y la formación de activos externos ascendió a USD 54.099 millones. El promedio da que cada tres meses, los fondos recibidos ya no estaban en el país”.

“Para el año 2021 correspondía abonar USD 5.072 millones (45% del total de los vencimientos). En 2022, unos USD 18.901 millones, y en 2023, USD 19.144 millones”

El CEPA recuerda que “El acuerdo estuvo plagado de incumplimientos formales: faltó constancia de actos administrativos, hubo incumplimiento del art. 61 de la Ley de Administración Financiera y faltó la constancia de dictamen previo del BCRA sobre el potencial impacto del crédito en la balanza de pagos, entre otros” y además “Se ignoraron criterios que habilitaban superar la cuota límite de 187%: probabilidad de repago (la deuda pública bruta como porcentaje del PBI pasó de 57,1% a 86,2%, y hoy sigue en 82% ); no había señales de retorno a los mercados; hubo alertas de la Oficina de Evaluación (OEI)” y remarca que “El acuerdo tuvo la finalidad de intervenir en la política local, blindando al gobierno de Mauricio Macri de los costos de sus propias políticas y desfinanciando al gobierno siguiente. Casi el 90% de los pagos se realizó antes de las PASO de junio de 2019”.

Como decíamos es bueno tener presentes estos datos en la memoria pero ya son inconducentes para el futuro.

Es bueno tener presente también en la memoria que fue lo que se había firmado en 2018 para entender que como se llevaba a la Argentina a un desfiladero tan angosto que era imposible no caerse. “Para el año 2021 correspondía abonar USD 5.072 millones (45% del total de los vencimientos). En 2022, unos USD 18.901 millones, y en 2023, USD 19.144 millones” recapitula el informe.

El CEPA resume bien el escenario actual y futuro “Argentina enfrenta un endeudamiento histórico e insostenible. El problema fue pospuesto, pero sigue latente”. Se desprende de allí una pregunta política muy interesante y que es ¿Quién lo va a pagar? o mejor expresado como se va a repartir el peso de los esfuerzos que el país deberá en las próximas décadas para enfrentar el endeudamiento y es parte de lo que se discute por ejemplo con la administración de las divisas que genera la economía argentina

Una parte de esa discusión o posibles herramientas plantea el CEPA es el proyecto del Fondo para la Cancelación de la Deuda con el FMI que fija un aporte especial sobre bienes en el exterior sin declarar y sobre el que ayer la vicepresidenta dijo que en Diputados nadie quería votar.

A cuatro años de la vuelta al Fondo el debate seguramente perdurará y se profundizará en los próximos días a partir del dato que la Argentina a pesar del acuerdo de renegociación deberá pagar esta semana 2700 millones de dólares al FMI.

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