Laguna de Llancanelo, en Malargüe, provincia de Mendoza, fue incorporada como nuevo sitio de la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras (RHRAP), reforzando su categoría de humedal de importancia internacional. Este reconocimiento destaca su rol clave en la conservación de aves migratorias que recorren el continente y dependen de estos ecosistemas para sobrevivir.
Laguna de Llancanelo, el tesoro natural de Mendoza que el mundo sigue mirando
Laguna de Llancanelo sigue posicionándose como humedal clave para aves migratorias que recorren más de 16 kilómetros.
La designación de la Laguna de Llancanelo como nuevo sitio de la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras (RHRAP), marca un nuevo hito para este humedal del Sur de Mendoza, que ya contaba con reconocimiento internacional como sitio RAMSAR. La distinción consolida su posicionamiento como enclave estratégico dentro de la ruta migratoria del interior de América, por donde transitan miles de aves cada año.
El rol de Laguna de Llancanelo en el ambiente
Este ecosistema en Malargüe, funciona como un punto esencial de descanso, alimentación y concentración para numerosas especies que recorren distancias extremas entre el hemisferio norte y el sur del continente. Su equilibrio ambiental, la disponibilidad de alimento y la relativa tranquilidad del entorno lo convierten en un refugio indispensable dentro de una red de humedales interconectados.
Durante la temporada estival, Laguna de Llancanelo alberga importantes poblaciones de aves playeras. Entre ellas se destaca el playerito unicolor, una especie emblemática que protagoniza una de las migraciones más extensas del planeta, con trayectos que pueden alcanzar los 16.000 kilómetros desde sus zonas de reproducción en el hemisferio norte hasta el sur de Sudamérica.
Estas aves llegan a Llancanelo entre octubre y noviembre, permanecen durante el verano austral y, entre marzo y abril, emprenden el regreso hacia el norte. Este ciclo migratorio, de enorme exigencia biológica, depende directamente de la existencia de sitios en buen estado de conservación donde puedan recuperar energías.
En este contexto, la protección de la laguna adquiere una dimensión que trasciende lo local. Su preservación impacta en la supervivencia de especies que conectan ecosistemas a escala continental y que enfrentan amenazas crecientes, como la pérdida de hábitat y los efectos del cambio climático.
Especialistas en ambiente visitan el Sur de Mendoza
En diálogo con SITIO ANDINO, la bióloga Laura Dodyk, coordinadora de Proyectos de Aves migratorias en Aves Argentinas, valoró el reconocimiento internacional. “Estamos muy contentos por esta nueva categoría de visibilización que se le da a Laguna de Llancanelo”, expresó, al tiempo que subrayó la responsabilidad que implica conservar al playerito unicolor, una especie que recorre miles de kilómetros a lo largo del continente.
Dodyk explicó que la presencia de estas aves es un indicador clave de la salud ambiental. “Las aves migratorias atraviesan múltiples desafíos en sus rutas, por lo que necesitan sitios con características específicas para alimentarse, descansar y recuperar energías”, señaló. En ese sentido, remarcó que los humedales son esenciales no solo para la biodiversidad, sino también para las personas, especialmente en un contexto global atravesado por el cambio climático.
Hábitat natural en Malargüe
Por su parte, el biólogo Heber Sosa, referente en el estudio y conservación de humedales, destacó la relevancia científica y ambiental de Llancanelo. Con décadas de trabajo en el área, Sosa ha participado en censos, monitoreos y proyectos que permitieron dimensionar el valor ecológico del sitio.
Según detalló, la inclusión en la Red Hemisférica es resultado de años de generación de información y articulación con organismos nacionales e internacionales. “Se ha demostrado la importancia de la laguna dentro de la ruta migratoria continental, particularmente para el playerito unicolor”, indicó.
Uno de los datos más significativos es que en la laguna se han registrado más de cinco mil ejemplares de esta especie, lo que refuerza su papel como sitio clave dentro del corredor migratorio que une regiones como Canadá y Tierra del Fuego.
El reconocimiento como Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras (RHRAP), no solo implica prestigio internacional, sino también un compromiso mayor en términos de conservación. Laguna de Llancanelo se consolida así como un espacio vital para la biodiversidad y un punto estratégico en la protección de aves migratorias a escala global, reafirmando su valor como patrimonio natural de Mendoza y del continente.
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