Durante un operativo preventivo realizado por Policía Vial en Malargüe, un conductor de 30 años fue detenido tras arrojar 2,40 gramos de alcohol por litro de sangre en un test de alcoholemia. El caso vuelve a encender las alarmas sobre una conducta de alto riesgo que continúa poniendo en peligro vidas en las calles y rutas del departamento.
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El peligro sigue en las calles de Malargüe con conductores alcoholizados
Policías detectaron al irresponsable automovilista durante un operativo . Este nuevo caso reabre el debate sobre el alcohol al volante en Malargüe.
El consumo de alcohol al volante sigue siendo una de las principales causas de preocupación para las autoridades de seguridad vial. Durante un control preventivo efectuado este domingo por personal de Policía Vial de Malargüe, un automovilista fue detectado circulando con una graduación alcohólica muy superior a la permitida por la legislación vigente.
Otro caso de alcoholemia en Malargüe
Según informó el Ministerio de Seguridad de Mendoza, el procedimiento se llevó a cabo alrededor de las 20.50 horas en el ingreso al barrio Procrear, en cercanías de Ruta Nacional 40 Sur. En ese lugar, efectivos policiales detuvieron la marcha de un Peugeot 206 de color rojo para realizar una verificación de rutina.
Al entrevistar al conductor, un hombre de 30 años, los uniformados procedieron a efectuar el correspondiente test de alcoholemia. El resultado fue contundente al arrojar 2,40 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que supera ampliamente los límites establecidos.
Frente a esta situación, y por disposición judicial, se procedió a la aprehensión del conductor, retención del vehículo y la confección de las actuaciones correspondientes. La causa quedó bajo intervención del Juzgado Contravencional de Malargüe.
Desde los organismos vinculados a la seguridad vial reiteran de manera permanente la importancia de evitar conducir luego de consumir bebidas alcohólicas. Además de las severas sanciones legales, esta conducta incrementa considerablemente las probabilidades de protagonizar siniestros viales con consecuencias que pueden resultar irreparables.
El episodio registrado en Malargüe vuelve a reflejar una problemática que persiste en todo el país y que requiere no sólo controles permanentes, sino también un fuerte compromiso social para promover una conducción responsable y preservar la vida propia y la de terceros.