sábado 3 dic 2022
Comentario

Rock con orquesta, coro y banda: una experiencia sensorial

Viernes, sábado y domingo hubo un concierto muy especial en la Nave UNCuyo con un homenaje al rock sinfónico.

Por Walter Gazzo 27 de junio de 2022 - 12:41

Hay cosas que suceden en Mendoza que son dignas de ser contadas; y lo que ocurrió durante tres noches en la Sala Roja de la Nave UNCuyo es una de ellas. Viernes, sábado y domingo se unieron al ensamble de rock Revolution Band, la Orquesta Sinfónica UNCuyo y el Coro de Niños y Jóvenes UNCuyo para darle vida a un puñado de bellas canciones y despertar entre los espectadores (que agotaron las localidades para las tres noches con una semana de anterioridad) la pasión por el arte.

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La Nave UNCuyo recibió al rock sinfónico. Foto gentileza Alejandro Pizarro.

La Nave UNCuyo recibió al rock sinfónico. Foto gentileza Alejandro Pizarro.

Si hablamos de arte estamos haciendo referencia a una finalidad estética, a un aspecto de la realidad o a un sentimiento valiéndose de la materia, la imagen o el sonido. Y todo eso se conjugó en cada una de las presentaciones porque el escenario lleno de talentos mendocinos brillando con luz propia fue una imagen admirable.

El tema que unió a las agrupaciones fue el rock sinfónico, esa expresión artística de los 70, que despertó el interés de millones de personas en el mundo por la música y por las demás acciones que conllevaba la psicodelia de ese entonces. Así, desde la propuesta de Alejandro Pizarro (productor) y con los arreglos de Leandro Riolobo, pasaron clásicos de Yes, Génesis, Queen, Led Zeppelin, Pink Floyd, Emerson Lake & Palmer, Robert Fripp, Rick Wakeman y algunos más durante las presentaciones.

El mix terminó siendo poderoso e interesante, con la versátil dirección del maestro Pablo Herrero Pondal, que supo (y pudo) alinear la orquesta con la banda que tuvo momentos de destellos y que estaba formada por Edgardo Povez (guitarras), Leonardo Pittella Lahoz (piano y teclados), Federico Zuin (bajo) y Pablo Sánchez (batería), todos músicos de excepción. Y la acertada inclusión del Coro de Niños y Jóvenes dirigido por Ángela Burgoa, que sonaron atinados.

Párrafo aparte debe estar el comentario para las dos voces que tuvo el evento y que fueron las de Adriana Rodríguez y David de Mata, sin dudas unos privilegiados y talentosos, que tenemos la fortuna de disfrutarlos seguido.

En síntesis, después de dos horas de canciones ideales, la ovación de pie era más que esperable. Y así sucedió.

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David de Mata y Adriana Rodríguez, dos voces prodigiosas. Foto gentileza Alejandro Pizarro.

David de Mata y Adriana Rodríguez, dos voces prodigiosas. Foto gentileza Alejandro Pizarro.

Para la próxima, ¿habrá posibilidad de incluir algo del rock sinfónico hecho en Argentina, que fue mucho y bueno?

Sin dudas que habrá más porque esta fusión debe seguir emocionando.

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