La imagen recorrió el mundo en cuestión de segundos. Apenas el árbitro marcó el final del partido en el Mundial 2026, Lionel Messi bajó la cabeza, se llevó las manos al rostro y no pudo contener las lágrimas. El capitán de la Selección argentina descargó toda la tensión acumulada tras una clasificación épica frente a Egipto.
Mundial 2026: lloró Messi y todos le pusimos el hombro en una jornada memorable
El capitán argentino, Lionel Messi, se mostró muy emocionado tras la clasificación en el duro Mundial 2026. Repasá lo sucedido.
El 3-2 conseguido en Atlanta dejó mucho más que un boleto a los cuartos de final del Mundial 2026. También mostró el costado más humano del mejor futbolista del planeta, que vivió una montaña rusa de emociones durante los 90 minutos.
De la frustración al desahogo absoluto
Durante gran parte del encuentro, el partido parecía estar completamente en contra de Messi. Con Argentina abajo en el marcador, desperdició un penal, un tiro libre se estrelló en el palo y varias de sus jugadas terminaron sin éxito.
Sin embargo, cuando el equipo más lo necesitaba volvió a aparecer. Asistió a Cristian Romero en el descuento y luego marcó el 2-2 con un potente zurdazo que cambió por completo el desarrollo del partido.
Las lágrimas que resumieron una tarde inolvidable
Con el pitazo final llegó el desahogo. Messi dejó salir toda la emoción contenida después de un partido en el que pasó de la angustia a convertirse nuevamente en uno de los grandes héroes de la Selección.
Las cámaras captaron el momento exacto en el que el capitán rompió en llanto, mientras sus compañeros lo abrazaban y miles de hinchas argentinos celebraban una clasificación que parecía imposible apenas unos minutos antes.
Una imagen que ya quedó en la historia de la Scaloneta
La remontada ante Egipto ya ocupa un lugar especial entre las grandes noches de la era Scaloni, y la emoción de Messi se transformó en una de las postales más fuertes del torneo.
Con el pase a los cuartos de final asegurado, la Selección argentina mantiene vivo el sueño de defender el título del mundo. Y las lágrimas de su capitán dejaron en claro cuánto significa seguir peleando por otra Copa del Mundo.