Según datos provisorios del 2025, la tasa de mortalidad infantil en la provincia de Mendoza se desplomó un 20% respecto al año anterior, situándose en 6,3 muertes por cada 1.000 nacidos vivos. Este indicador no solo representa un avance estadístico, sino que posiciona a Mendoza entre las mejores del país.
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Mendoza redujo un 20% la mortalidad infantil y se ubica entre las mejores del país
Las autoridades de Salud apuntan a reducir aún más la mortalidad infantil en Mendoza para 2027. Lo harán a través de un ambicioso Plan Integral.
A comienzos de este año, la Argentina experimentó una suba de 0,5 puntos de la tasa de mortalidad infantil, por primera vez desde 2002, al tiempo que las provincias más afectadas fueron Corrientes, Chaco y La Rioja.
Desde el Ministerio de Salud y Deportes atribuyen este logro a una combinación de factores: la mejora en los indicadores socioeconómicos nacionales y, fundamentalmente, la ejecución del Plan Integral para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil.
Mortalidad infantil: la hoja de ruta hacia 2027
A pesar de los buenos números, la gestión del ministro de Salud, Rodolfo Montero, no se detiene. La meta fijada es ambiciosa: llegar a una tasa de 5 por cada 1.000 nacidos vivos para el 2027.
“La disminución de la mortalidad infantil es una prioridad sanitaria y un indicador clave del funcionamiento del sistema. Estos resultados reflejan el impacto de políticas públicas integradas”, destacó el funcionario.
Asimismo, el funcionario destacó: "Nos interpela cada muerte evitable, cada mamá que no llega a sus controles y cada prematuro. Nos duele como sistema y como sociedad, por eso necesitamos más compromiso para seguir cuidando a nuestras familias".
Las claves del éxito: un plan de 7 ejes
Para sostener esta tendencia, la provincia trabaja sobre una estrategia multidimensional que incluye:
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Planificación familiar y educación: refuerzo en la entrega de anticonceptivos, colocación de implantes y DIU, y acceso garantizado a IVE/ILE.
Control prenatal estricto: captación temprana de embarazadas mediante agentes sanitarios en barrios y escuelas para evitar controles tardíos.
Maternidades seguras: recategorización de centros públicos y privados, exigiendo el cumplimiento de normas CONE (Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales).
Tecnología al servicio de la vida: implementación de alertas en la Historia de Salud Integrada (HSI) para detectar automáticamente embarazos de alto riesgo.
Innovación y vigilancia: la lucha contra el consumo y el riesgo
Una de las novedades más potentes de la gestión en 2025 fue la implementación del dosaje voluntario de sustancias psicoactivas. Esta pesquisa busca detectar precozmente consumos que puedan dañar al bebé y brindar tratamiento inmediato a la madre.
Asimismo, se puso en funcionamiento el botón de alerta "Vigilancia Prenatal" dentro del sistema digital de salud. Esta herramienta permite que, ante cualquier situación de vulnerabilidad social o riesgo obstétrico, el sistema emita una señal de alarma que activa un seguimiento personalizado del equipo médico.
"Nos interpela cada muerte evitable, cada mamá que no llega a sus controles y cada prematuro. Nos duele como sistema y como sociedad, por eso necesitamos más compromiso para seguir cuidando a nuestras familias".