Para celebrar las fechas patrias en nuestra provincia, la gastronomía tradicional se convierte en el corazón de cada hogar. Una receta emblemática y contundente para este 9 de julio es el clásico locro criollo, adaptado al paladar mendocino para combatir el frío invierno y maridado con los mejores varietales de nuestra tierra.
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Locro criollo pulsudo: receta imperdible para el 9 de julio
Una receta única para el 9 de julio. El paso a paso del locro patrio, el truco del maíz y el maridaje con Malbec para disfrutar en familia.
Ingredientes para un gran almuerzo patrio (Rinde 8-10 porciones)
Para armar la mesa familiar este Día de la Independencia, vas a necesitar una lista de compras bien completa con cortes típicos y verduras de estación:
- Legumbres: 500 gramos de maíz blanco partido y 250 gramos de porotos alubia.
- Carnes vacunas y de cerdo: 1 kilo de falda o aguja, 500 gramos de pechito de cerdo, 300 gramos de patitas y cueritos (limpios y hervidos previamente) y 200 gramos de panceta ahumada.
- Embutidos y vegetales: 2 chorizos colorados, 1.5 kilos de zapallo inglés (pelado y rallado o en cubos mínimos) y 1 atado grande de cebolla de verdeo para la salsa final.
- Condimentos: Sal, pimienta, comino y abundante pimentón dulce.
El método tradicional para lograr el espesor perfecto
1.Sellar las carnes:15 min.
En una olla grande de fundición o barro, dorá la panceta en tiritas sin aceite. Sumá el chorizo colorado en rodajas, la falda y el cerdo en cubos. Sellá todo muy bien.
2.Iniciar la cocción y el espesor:1 hora.
Agregá el maíz blanco y los porotos alubia previamente colados. Cubrí con 4 litros de agua caliente y cociná a fuego medio, espumando las impurezas de la superficie.
3.La magia del zapallo inglés:1 hora a fuego mínimo.
Incorporá el zapallo plomo y las patitas de cerdo. Bajá el fuego al mínimo y revolvé seguido con cuchara de madera. El zapallo debe disolverse por completo para dar cremosidad.
4.Sazonar y tiernizar:30 min finales.
Condimentá con sal, comino y mucho pimentón disuelto en agua fría para que no se queme. Dejá al fuego hasta que el maíz esté completamente tierno.
El secreto del remojo: El maíz blanco y los porotos deben hidratarse de 8 a 12 horas en abundante agua fría. Este paso es fundamental: acelera la cocción para que la carne no se desarme, asegura una textura suave hasta el centro y elimina antinutrientes, mejorando la digestión.
El quiquirimichi y el maridaje de nuestra tierra
El toque final indiscutible de este plato es la salsa picante o quiquirimichi. Se prepara picando fino el verdeo y mezclándolo en media taza de aceite de girasol tibio (retirado del fuego) con dos cucharadas de pimentón dulce, una de ají molido y un chorrito de agua fría.
Para coronar la experiencia gastronómica en Mendoza, se recomienda servir el plato bien caliente con una cucharada de esta salsa por encima y escoltar con un vino Malbec con paso por madera de Luján de Cuyo o del Valle de Uco. Los taninos firmes y el cuerpo de nuestro varietal insignia limpian el paladar de forma impecable, equilibrando la suntuosidad de las carnes nobles.