ver más
°
locro

Locro criollo pulsudo: receta imperdible para el 9 de julio

Una receta única para el 9 de julio. El paso a paso del locro patrio, el truco del maíz y el maridaje con Malbec para disfrutar en familia.

Por Sitio Andino Sociedad

Para celebrar las fechas patrias en nuestra provincia, la gastronomía tradicional se convierte en el corazón de cada hogar. Una receta emblemática y contundente para este 9 de julio es el clásico locro criollo, adaptado al paladar mendocino para combatir el frío invierno y maridado con los mejores varietales de nuestra tierra.

Ingredientes para un gran almuerzo patrio (Rinde 8-10 porciones)

Para armar la mesa familiar este Día de la Independencia, vas a necesitar una lista de compras bien completa con cortes típicos y verduras de estación:

El método tradicional para lograr el espesor perfecto

1.Sellar las carnes:15 min.

En una olla grande de fundición o barro, dorá la panceta en tiritas sin aceite. Sumá el chorizo colorado en rodajas, la falda y el cerdo en cubos. Sellá todo muy bien.

2.Iniciar la cocción y el espesor:1 hora.

Agregá el maíz blanco y los porotos alubia previamente colados. Cubrí con 4 litros de agua caliente y cociná a fuego medio, espumando las impurezas de la superficie.

3.La magia del zapallo inglés:1 hora a fuego mínimo.

Incorporá el zapallo plomo y las patitas de cerdo. Bajá el fuego al mínimo y revolvé seguido con cuchara de madera. El zapallo debe disolverse por completo para dar cremosidad.

4.Sazonar y tiernizar:30 min finales.

Condimentá con sal, comino y mucho pimentón disuelto en agua fría para que no se queme. Dejá al fuego hasta que el maíz esté completamente tierno.

El secreto del remojo: El maíz blanco y los porotos deben hidratarse de 8 a 12 horas en abundante agua fría. Este paso es fundamental: acelera la cocción para que la carne no se desarme, asegura una textura suave hasta el centro y elimina antinutrientes, mejorando la digestión.

El quiquirimichi y el maridaje de nuestra tierra

El toque final indiscutible de este plato es la salsa picante o quiquirimichi. Se prepara picando fino el verdeo y mezclándolo en media taza de aceite de girasol tibio (retirado del fuego) con dos cucharadas de pimentón dulce, una de ají molido y un chorrito de agua fría.

Para coronar la experiencia gastronómica en Mendoza, se recomienda servir el plato bien caliente con una cucharada de esta salsa por encima y escoltar con un vino Malbec con paso por madera de Luján de Cuyo o del Valle de Uco. Los taninos firmes y el cuerpo de nuestro varietal insignia limpian el paladar de forma impecable, equilibrando la suntuosidad de las carnes nobles.

Te Puede Interesar