Más de 600 docentes de la provincia de Mendoza se organizaron a través de las redes sociales luego de descubrir que el problema que afecta su ingreso a la educación, no es un caso aislado. Aunque ya se encuentran tituladas, el área de Salud Laboral de la Dirección General de Escuelas no les otorga los aptos médicos para ejercer su profesión. Frente a esta realidad, las mujeres explicaron a Sitio Andino la grave situación social que enfrentan.
- Sitio Andino >
- Sociedad >
El duro relato de docentes que no pueden trabajar : "Limpio casas o vendo empanadas"
María José Albino es una de las voceras de las 600 docentes afectadas. En diálogo con este diario relató que existen algunos personas que llevan más de cinco años intentando poder conseguir los aptos médicos, pero otros son mucho más recientes.
Sin los aptos médicos otorgados por el área de Salud Laboral de la Dirección General de Escuelas, algunas docentes pierden sus cargos suplentes, mientras que otros nunca logran alcanzarlas. La dificultad radica en la situación de precariedad laboral en la que las ubica.
Por cuerdas vocales
"Este es mi primer psicofísico, por el cual me mandaron dos veces el no apto. Me hice el estudio que me solicitaban y el doctor que me atiende me dice que están perfectas las cuerdas vocales, que no hay ningún problema. Envío la devolución a Salud Laboral y me siguen diciendo que no", expresó Gisel Escudero, una de las afectadas.
Y agregó: "Pusieron en duda la profesionalidad del doctor porque me pidieron que volviera a repetir el estudio. Volví a hacer el estudio, lo pago por segunda vez, y el doctor me dice que no entiende por qué me están poniendo trabas, porque el estudio me volvió a salir perfecto".
De la misma manera, una profesora de Lengua y Literatura explicó que no le dieron el apto médico por "Sulcus cordal, leve hiatus y otras patologías más". Si bien realizó consultas con otorrinos, le dijeron que "su problema es congénito, no patológico, por lo que no existe impedimento laboral".
Por audición
Gimena Lodi (47) indicó que se recibió en noviembre de 2022, aunque previamente daba clases en una escuela del Barrio San Martín. Al realizar su psicofísico a finales del 2022, le comentó al equipo médico que ella había tenido una operación a los cinco años -colocación de diábolos. Sin embargo, le explicaron que podían darle el apto con preexistencia.
Gimena explicó que debido a que es ama de casa, fue un gran sacrificio lograr su título. Pero al obtener su certificado "no apto" decidió luchar.
"Les escribí para saber cómo seguir y me respondieron que los criterios en mi caso eran operarme o comprarme un audífono. Mi doctora personal me dijo que yo no lo necesitaba e incluso me daba el apto, pero en Salud Laboral me lo rechazaban. Le llevé los criterios que me pedían a mi médica y me termina recetando el audífono", relató la mujer.
Y agregó: "Mi papá me prestó la tarjeta para que lo comprara porque salía $200 mil. Me dan un turno para el 30 de junio y me dicen que me tienen anotada como profesora de Inicial y que, con mi problema, yo no podía estar al frente de 30 chicos. Le explico que mi título es profesora de Primaria y le muestro la boleta del audífono. Me termina diciendo que quién me había mandado a comprar un audífono".
La mujer destacó que contrató a una abogada para que la ayudara con su situación y, luego de varios intentos, lograron otorgarle "un apto provisorio por seis meses".
Por obesidad
Roxana Rivas se recibió en el 2020 y durante ese año trabajó en una escuela pública. Sin embargo, Salud Laboral no le dio el apto debido a su sobrepeso.
"Hice todos los estudios pertinentes, toda mi hoja de ruta dio apto por lo que no tengo ninguna patología asociada al sobrepeso. Al tiempo de hacerme los estudios me llega un mail para que me presente con el Índice de Masa Corporal con evolución favorable y voy con el informe de mi nutricionista, y el de la persona con la que hago ejercicio desde hace 4 años y medio, tres veces a la semana", dio Rivas.
La respuesta de la DGE
Luego de que la situación de las docentes se viralizara a través de las redes sociales y en diversos medios de comunicación, la DGE se reunió con el grupo afectado para escuchar los planteos. Sin embargo, las docentes destacan que aún no reciben algún tipo de respuesta frente a la situación.
A través de un comunicado, la cartera educativa afirmó que “ha implementado medidas decisivas desde principios de noviembre para abordar de manera precisa estas situaciones”.
“La DGE, al recibir un listado de aproximadamente 100 docentes, actuó de inmediato coordinando con Salud Laboral para iniciar la revisión de los casos y asignar turnos en Junta Médica(no en OSEP)”, se indicó.
Puntualizan que la decisión se tomó a raíz de las “discrepancias identificadas por profesionales de la salud, quienes observaron incongruencias entre los certificados presentados por los docentes y los resultados de estudios realizados por médicos particulares”.
Asimismo, recalcan que la entidad financió un estudio específico de cuerdas vocales para los afectados “en el momento en que surgió la opción de realizar este estudio de Otorrinolaringología (ORL)”.
“Además, y en respuesta a las inquietudes planteadas, se emprendió activamente la gestión con el Ministerio de Salud para la reevaluación a través de esa cartera de los docentes en cuestión”, agregaron.
También puede interesarte leer: La grave situación que enfrentan 600 docentes mendocinas