La cultura de Mendoza —e internacional— llora el fallecimiento del músico y leyenda del rock nacional, Felipe Staiti, quien perdió su vida este lunes 13 de abril. El guitarrista y líder —junto al también fallecido Marciano Cantero— de Los Enanitos Verdes murió a los 64 en el Hospital italiano, donde estaba internado con un cuadro complejo generado por una bacteria que contrajo durante una gira en Colombia.
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Dolor en la cultura mendocina: a los 64 años, falleció Felipe Staiti
El distinguido integrante de Los Enanitos Verdes estaba internado en el Hospital Italiano, con un cuadro complejo generado por una bacteria. Mendoza despide a la leyenda del rock nacional.
El deceso del también compositor y vocalista fue informado a las 20.30 desde el centro asistencial. Su pérdida se suma a la de Cantero, otro de los fundadores de la banda mendocina más grande de la historia, quien dejó este plano el 8 de septiembre de 2022.
El "Negro" o "Flaco" —como se lo conocía— además de su carrera como solista, seguía tocando con la emblemática agrupación mendocina. Desde el fallecimiento de Cantero, la formación renovada se componía por Jota Morelli (batería) y en el bajo Guillermo Vadalá.
Quién fue Felipe Staiti, la leyenda del rock mendocino e internacional
Felipe Daniel Staiti nació el 29 de agosto de 1961 en Mendoza y desde muy chico mostró una fuerte inclinación por la música, iniciando sus estudios a los nueve años en el Instituto Cuyano de Cultura Musical. Su vínculo con la guitarra marcaría el rumbo de una carrera que trascendió generaciones y fronteras.
A fines de la década del 70, junto a Marciano Cantero y Daniel Piccolo, fundó Los Enanitos Verdes, la banda que se convertiría en uno de los emblemas del rock argentino. El despegue definitivo llegó en 1984, cuando fueron consagrados como “Grupo Revelación” en el Festival de La Falda, dando inicio a una trayectoria ascendente que los llevó a conquistar América Latina y Estados Unidos.
Con el paso de los años, Staiti se consolidó como uno de los guitarristas más respetados del país, reconocido por su estilo cálido, sus solos melódicos y el uso característico de guitarras Fender de los años 70. En 2012, incluso, fue incluido entre los 100 mejores guitarristas del rock argentino por la revista Rolling Stone.
El hombre que sostuvo a los Enanitos tras la muerte de Cantero
La muerte de Marciano Cantero en 2022 marcó un antes y un después en la historia del grupo. Desde entonces, Staiti asumió el rol de vocalista y quedó como el único miembro fundador activo, con la responsabilidad de sostener vivo el legado de la banda.
En una entrevista en 2023, el propio músico había reflexionado sobre ese momento: “La mejor manera de luchar contra esa ausencia es con más música”, decía, al tiempo que remarcaba que las canciones “ya no son nuestras, son de la gente”.
Con esa convicción, Los Enanitos Verdes continuaron girando y reinventándose, con una nueva formación que incluyó a Jota Morelli en batería y Guillermo Vadalá en bajo, además de músicos invitados.
Una carrera que fue más allá de Los Enanitos Verdes
Además de su trabajo con Los Enanitos Verdes, Staiti desarrolló una intensa actividad como productor musical, colaborando con bandas de distintos países y apoyando proyectos emergentes.
También impulsó iniciativas propias, como el Felipe Staiti Trío, un proyecto paralelo que integró junto a sus hijos, reafirmando su perfil artístico y familiar.
En 2013, sorprendió con una faceta distinta: se convirtió en el primer músico mendocino en lanzar su propia línea de vinos, con varietales Malbec y Syrah elaborados en el Valle de Uco.
Mendoza, su lugar en el mundo
A pesar de su proyección internacional, Staiti nunca dejó de tener a Mendoza como su eje personal y artístico. En distintas entrevistas, solía destacar su vínculo con la provincia y el valor simbólico que tenía para la banda.
“Mendoza es el lugar que amo en la Tierra”, afirmó en una de sus últimas apariciones públicas, al referirse al regreso de Los Enanitos Verdes a los escenarios locales tras la muerte de Cantero.
Ese arraigo, sumado a una trayectoria de más de cuatro décadas, lo convirtió en una figura central de la cultura mendocina, capaz de llevar el nombre de la provincia a los principales escenarios del mundo.
Con su muerte, no solo se apaga una de las guitarras más emblemáticas del rock argentino, sino también una parte de la identidad cultural de Mendoza, que hoy lo despide con dolor y reconocimiento.