En un mundo cada vez más demandante, el estrés y la ansiedad se han vuelto compañeros frecuentes en la vida diaria de los mendocinos. Los factores socioeconómicos se combinan con presiones personales, creando un ambiente que, sin las herramientas adecuadas, puede resultar abrumador.
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Cómo manejar el estrés y la ansiedad en la vida cotidiana de Mendoza
En la actualidad, el estrés y la ansiedad se transformaron en compañeros frecuentes en la vida diaria de los mendocinos.
Más allá de los factores económicos y las presiones externas, especialistas de la provincia de Mendoza coinciden en que la clave para manejar el estrés radica en la autoevaluación y la acción proactiva.
No se trata de esperar a que la situación mejore, sino de tomar las riendas y buscar un equilibrio personal. Esto implica reconocer que el estrés no es solo una reacción a una situación difícil, sino un estado que afecta la salud mental y física.
Estrés y ansiedad: la tríada para el bienestar
En diálogo con SITIO ANDINO, el psicólogo Emiliano Barrera (Mat. 1474) explicó que la clave para manejar el estrés no es evitarlo, sino aprender a observarse y tomar medidas a tiempo. Para lograrlo, el especialista sugiere un enfoque en lo que él llama la "tríada para el bienestar", que permite que las personas puedan evaluarse en tres aspectos cruciales de sus vidas:
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El aspecto interpersonal, afectivo y social: la conexión con terceros es un factor de protección vital. Es importante preguntarse si uno tiene relaciones de calidad, que brinden contención y apoyo, o si por el contrario, se trata de interacciones dañinas.
La actividad laboral o académica: el trabajo y el estudio son una fuente importante de estrés. La preocupación por la seguridad laboral, la falta de ingresos o las condiciones precarias pueden generar una gran angustia. Sin embargo, Barrera señaló que si bien a veces es difícil cambiar estas circunstancias, es posible compensarlas con los otros dos pilares de la tríada.
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El uso del tiempo libre: el tiempo libre es un arma de doble filo. Tener demasiado tiempo libre puede ser estresante, pero no tener nada también lo es. La clave está en encontrar un balance y que ese tiempo sea de calidad, dedicado a actividades que nos hagan sentir bien y nos permitan desconectar. Un tiempo libre bien aprovechado se convierte en un factor de protección contra el estrés.
Según Barrera, si las personas se evalúan periódicamente en estos tres pilares, podrán identificar áreas que necesitan mejora y realizar cambios para alcanzar una vida más armónica.
Presión laboral y la búsqueda de espacios creativos
Por su parte, la psicóloga laboral, Viviana Imperiale (Mat 931) destacó la intensa presión que se vive hoy en día a nivel laboral y económico, lo que agudiza el estrés.
La profesional señaló que "este fenómeno se exacerba por los ritmos de vida acelerados, las demandas del entorno familiar y la situación económica". Sin embargo, también percibe un cambio positivo, especialmente en las nuevas generaciones, que están impulsando una cultura de mayor cuidado y respeto por el tiempo libre.
Imperiale enfatizó que "la capacidad de disfrutar del ocio, lejos de ser algo frívolo, es fundamental para nuestro bienestar". Los espacios de esparcimiento nos permiten "poner la mente en blanco" y, paradójicamente, ser más creativos y encontrar mejores soluciones a los problemas.
Ante las dificultades económicas que impiden a muchas personas acceder a actividades costosas, Imperiale sugiere buscar opciones más accesibles, como el encuentro con amigos y la colaboración. En este sentido, subraya que las redes de apoyo son uno de los factores protectores más importantes contra el estrés.
"El simple hecho de tener a alguien con quien hablar, compartir nuestras angustias y sentirnos apoyados, alivia los síntomas y nos ayuda a enfrentar los desafíos de manera más resiliente", refirió la profesional.