La primera reacción del oficialismo tras la caída de la ley ómnibus en la Cámara de Diputados, fue responsabilizar a la oposición y a los gobernadores, a muchos de los cuales tildó de traidores. Desde la Unión Cívica Radical (UCR), una de las fuerzas que acompañó en general la propuesta, cuestionaron que el presidente Javier Milei avalara ataques a ese espacio en las redes. Algunos de ellos en términos muy duros y provocadores.
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Tras las críticas de Milei, explotó el radicalismo y ahora corre riesgo el DNU
El partido fue uno de los blancos de los ataques del Presidente y hay enojo. Si bien siguen abiertos al diálogo, reclaman respeto y orden interno al Gobierno.
Rápidamente, los diez gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC) -entre ellos el mendocino Alfredo Cornejo- salieron a desmarcarse de los ataques del oficialismo y reclamaron a Casa Rosada que frenen con las faltas de respeto. Incluso devolvieron el ataque, achacándole “ poca vocación de diálogo y la incapacidad de lograr los consensos necesarios”.
“No se nos puede responsabilizar a los gobernadores por lo sucedido en la Cámara de Diputados. Desde el inicio, se buscó garantizar la aprobación de la Ley Bases. Es momento de avanzar en las discusiones que los argentinos necesitan que saldemos”, escribió Cornejo luego de que se levante la sesión. Demuestra el enojo que mantiene la UCR con La Libertad Avanza, ya que el mandatario provincial es -quizás- el más cercano al Gobierno nacional.
Otro de los radicales “aliados” al Ejecutivo, el cordobés Rodrigo De Loredo (titular de la bancada en Diputados), también criticó la postura adoptada por la administración federal. "El diálogo está cortado. No es un buen sendero. No avizora nada bueno para los argentinos una dinámica de este tipo. Estoy triste, frustrado, trabajamos muchos para que salga un texto legal que le sirva a los argentinos pero los fundamentalismos lo impiden", manifestó en una conferencia que cerró entre lágrimas por la “impotencia” que le generó lo sucedido en el recinto.
"Las declaraciones de Milei en lo personal me tienen sin cuidado. Dice barbaridades, estupideces. Pero las declaraciones del Presidente en términos institucionales son gravísimas", advirtió. “Son trampas para que discutamos pelotudeces. No puede estar tuiteando idioteces todo el tiempo. Las reformas necesitan diálogo. Tiene la suerte de tener actores que tenemos sentido de responsabilidad y vamos a poner eso por encima de esas cosas", agregó.
No se quedó atrás Julio Cobos, quien fue incluido en la “lista negra” que publicó Milei en sus redes de los presuntos diputados “traidores”. “Es una muestra de desagradecimiento total, y una constante que utiliza el Presidente de descalificar permanentemente a otro poder, a toda la dirigencia política, con lo cual parece que tiene que repensar que esas cosas no se deben hacer y menos en un presidente de la Nación”, postuló el legislador mendocino.
El partido publicó un descargo en el que pidió el fin de “la incitación a la violencia contra el que piensa distinto”. “Tener coraje para emprender reformas no implica insultar, gritar y pensar que sólo uno tiene razón”, resalta el documento partidario.
Advertencia radical a Javier Milei por el Mega DNU
Hartos de los achaques oficialistas, más teniendo en cuenta que la mayoría de los legisladores de su espacio no sólo acompañaron en general la ley ómnibus, sino también en particular hasta donde se votó ayer, los popes radicales ahora estudian la posibilidad de no otorgarle la venia al Gobierno en torno al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), que en breve deberá discutirse en el Congreso.
Si bien ya entró en vigencia, el DNU debe ser revisado por una comisión bicameral que aún no se ha conformado, la cual elevará un dictamen de validez o invalidez. El radicalismo tendrá un rol importante en ese proceso, tanto en la bicameral como en el recinto, por lo tanto si continúan los chispazos con el oficialismo podría dejar atrás el apoyo.
La semana pasada la vicepresidenta Victoria Villarruel mantuvo un encuentro con senadores radicales y avanzaron en ese aspecto. A partir de lo acontecido en las últimas horas deberá barajar y dar de nuevo.
Más allá de estas cuestiones, por el momento siguen mostrándose abiertos a seguir discutiendo y reabrir los canales de diálogo. Además de la ley, queda pendiente la discusión de un nuevo pacto fiscal y la reforma tributaria.
No obstante, consideran que la pelota está del lado del Ejecutivo, que en todo caso deberá reordenarse internamente si es que quiere sentarse nuevamente a negociar. Mientras tanto, la amenaza de varios de sus funcionarios es que “ahora las provincias deberán pagar el costo del ajuste”. Una frase que -obviamente- no cayó bien en el seno de los mandatarios radicales.