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Ley Bases

Ley ómnibus: regimen de inversiones y el paro complican tratamiento en el Senado

El fuerte paro nacional y las disidencias respecto al Régimen de Inversiones generan dudas sobre el tratamiento en el Senado de la Ley ómnibus.

Por Marcelo López Álvarez

Uno de los puntos más urticantes que ponen en riesgo la aprobación de la Ley ómnibus en el Senado de la Nación es el famoso régimen para incentivar las grandes inversiones, más conocido como RIGI, con el que sueña Javier Milei y su reducido equipo económico y de negocios que lo acompaña en su aventura presidencial.

El capítulo 8 de la nueva Ley ómnibus es el que establece el Régimen con el que Javier Milei pretende atraer proyectos de inversión superiores a 200 millones de dólares, ya sean de capital extranjero o nacional, pero en ambos casos sin ningún tipo de control

Los puntos principales del régimen que contiene el cuerpo de la ley, que se está tratando en el Senado, ofrece incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para facilitar esas inversiones, aunque en realidad se parecen más a una gran puerta para el lavado de capitales y el saqueo de las riquezas de nuestro país. Ni siquiera Galeano en Las venas abiertas de América Latina imaginó tal grado de apertura al expolio

Un repaso rápido por los puntos ayudará a comprender

Beneficios impositivos:

Beneficios aduaneros:

Beneficios cambiarios:

Estabilidad normativa:

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El Senado de la Nación ya trata la Ley ómnibus, el régimen de inversiones complica la aprobación rápida. Los senadores tomaron nota de la profundización de la protesta.

Ley ómnibus, RIGI y Paro, la delgada línea que los une

La delgada línea que une los acontecimientos no es otra que el plan anti industrial de Javier Milei que sentó sus bases ni bien asumió con la fuerte devaluación y la suba y ampliación del Impuesto PAIS, que encarecieron los insumos para el mundo pyme industrial, a ese aumento de costos se agrega la suba de tarifas que deja a los industriales al borde del KO.

A las condiciones económicas o macroeconómicas hay que agregarle las decisiones políticas como la derogación de la Ley de Compre Nacional y el Programa de Desarrollo de Proveedores (PRODEPRO).

La desaparición de las líneas de crédito blando de la banca pública, la apertura de importaciones con beneficios para quien importa, por sobre quien produce y la caída vertical del consumo terminan de generar un escenario devastador para la industria argentina sea chica, mediana o grande.

Preguntas con respuesta

Durante toda la jornada de ayer el discurso del Gobierno de Javier Milei fue preguntarse por las razones del paro general.

A los datos que desarrollamos ayer hay que sumar este panorama que complementa la preocupación de trabajadores e industriales.

El rechazo a la Ley ómnibus no es solo un problema ideológico es lo que contiene; desde la reforma laboral hasta el escenario de abrir las importaciones sin discriminación y no fijar prácticamente regla alguna para quienes quieran “invertir” en un marco dónde ni siquiera se fija una proporción de desarrollo de proveedores locales, de compre nacional o local y mucho menos un mínimo control de qué harán dentro de las fronteras del país.

Por qué la preocupación de qué harán esas inversiones, fundamentalmente porque el Gobierno parece armar las condiciones con nombre y apellido a los sectores de los recursos naturales, es decir, minería, petróleo, gas y proteínas. Una reprimarización absoluta.

Pasado el paro, que tuvo una fuerza que sorprendió a más de uno, gran parte del arco sindical y político ya evalúa una gran movilización para el día que la Ley ómnibus llegue al pleno del Senado.

Como dirían los jóvenes en su lenguaje corto y conciso: Se Picó.

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