En su discurso durante la apertura del año judicial, Alfredo Cornejo repartió flores y palos, tanto para propios como para ajenos. Además de reconocer un incremento de la inseguridad en Mendoza, el gobernador reclamó una participación más activa de la Justicia. Más gestión y menos escritorio, fue su mensaje.
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Las dos "asignaturas pendientes" que Cornejo le achacó a la Justicia mendocina
Si bien reconoció la labor de los magistrados provinciales y el trabajo conjunto, pidió mayor gestión en dos temas “sensibles para la sociedad”.
En un análisis integral de la visión ciudadana sobre el Estado en todos sus estamentos, el primer mandatario aseveró que los tres poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) tienen “una mala percepción popular”.
Por lo tanto -planteó- los miembros de esos sectores deben realizar “un doble esfuerzo” para lograr la legitimación ciudadana, a través de resultados concretos. “Una sociedad no puede vivir sin la autoridad pública, y necesitamos estar con oídos atentos de las cosas que faltan”, reflexionó.
Pese a que valoró los avances alcanzados en los últimos años en la agilización de procedimientos que involucran a la Justicia -y el trabajo conjunto de las tres patas estatales para obtenerlos-, hizo hincapié en dos “asignaturas pendientes que son sensibles socialmente”: las dificultades a la hora de la adopción, y la proliferación y crecimiento de las estafas.
Adopción y estafas, los pedidos de Alfredo Cornejo a los jueces
El gobernador indicó que en Mendoza hay 600 niños, niñas y adolescentes a la espera de ser adoptados, bajo la tutela del Estado, que “es como si no lo tutelara nadie”, definió.
Subrayó la importancia de acelerar esos procesos para no vulnerar los derechos de los menores. Reclamó a los jueces que determinan la tutela a cargo del Estado, que es “lavarse las manos”.
“Tenemos que asignar responsabilidades específicas a esa tutela, y lo ideal es que rápidamente vaya una familia que pueda adoptarla y hacerse cargo de ella ”, puntualizó Cornejo.
En ese sentido, reveló que trabajará junto a la jueza suprema Teresa Day en un proyecto para abordar la problemática y llamó a “una deliberación pública de calidad”.
Y dejó el primer lineamiento: “No es tanta la gente que se incline por adoptar. Con lo cual la sociedad no es tan noble en sus procedimientos como se plantea. Pero así todo, hay que acelerar el tratamiento”.
Respecto a las estafas, recalcó que es “altísima la cantidad no sancionadas en tiempo correcto”. Una vez más, convocó a encontrar la fórmula -junto a la Justicia- que acerque “mecanismos legislativos que hacen falta en los procedimientos para bajar esa tasa”.
“La estafa tiene mucho que ver con lo moral. Es un deterioro de la convivencia, pero también del clima de negocios. Si queremos vivir en un sistema económico de competencia, donde a mejor oferta se beneficie la mayoría, la estafa contribuye negativamente a que no sea un buen clima de negocios”, destacó Cornejo.
Por último, sentenció: “Tenemos mucha información para prevenir y reprimir el delito, necesitamos mayor fluidez allí. Hay muchísimos estafadores sin sanción, que creen que esto ya es ‘patear y abrazarse’. Tienen que tener sanción y rápido. Moralmente no debemos permitirnos la estafa fácil”.