La firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea sumó este sábado un capítulo clave para la agenda política y legislativa del Gobierno nacional. Con la presencia de Javier Milei en Asunción, la Argentina suscribió formalmente un entendimiento que llevaba más de 25 años de negociaciones y que ahora deberá ser ratificado por el Congreso para entrar en vigencia.
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Adorni le puso fecha a las extraordinarias y sumó el acuerdo del Mercosur al temario
El tratado firmado en Asunción se tratará en el corto plazo. El Gobierno apunta a ratificarlo rápidamente, mientras persisten dudas y definiciones pendientes en la oposición.
Desde Paraguay, el Presidente confirmó que enviará “en los próximos días” el proyecto de ley al Parlamento y que buscará que sea tratado durante las sesiones extraordinarias, previstas entre el 2 de febrero y el 1 de marzo. El objetivo de la Casa Rosada es avanzar con una aprobación rápida de la parte comercial del acuerdo, sin esperar al inicio de las sesiones ordinarias.
El anuncio fue celebrado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien destacó que el tratado permitirá que los argentinos accedan en mejores condiciones a un mercado de 450 millones de personas y anticipó que el tema formará parte del temario legislativo de febrero.
El apuro del Gobierno y el trámite legislativo para la ratificación del acuerdo Mercosur-UE
Durante su discurso en Asunción, Milei subrayó que la firma del acuerdo no es un punto de llegada, sino de partida, y remarcó la necesidad de convertir el entendimiento internacional en reglas internas estables. “En los próximos días enviaré el proyecto de ley al Congreso para su tratamiento durante las sesiones extraordinarias”, afirmó, al tiempo que pidió celeridad tanto al Parlamento argentino como al Europeo.
El acuerdo tiene dos componentes bien diferenciados. La parte comercial, que contempla la reducción de aranceles y la apertura de mercados, es la que el Gobierno considera con mayores posibilidades de prosperar en el corto plazo. Para que entre en vigencia, necesita el aval del Parlamento Europeo y al menos el de uno de los congresos del Mercosur, escenario en el que la Argentina podría convertirse en uno de los primeros países en aprobarlo.
La parte política del pacto, en cambio, requiere la ratificación de los parlamentos de todos los países europeos y aparece como el tramo más complejo, con escasas chances de avanzar rápidamente.
Acuerdo Mercosur - Unión Europea: dudas en Europa y posibles obstáculos
Pese al optimismo del Ejecutivo argentino, el escenario europeo sigue siendo incierto. Distintos medios del continente reflejan que el debate parlamentario será intenso, con resistencias de sectores agrícolas, especialmente en Francia, país que no acompañó con su firma, además de cuestionamientos de espacios ambientalistas, de izquierda y de extrema derecha.
Uno de los principales riesgos es que algunos bloques impulsen la judicialización del acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, lo que podría retrasar significativamente los tiempos de implementación. Aun así, la diplomacia argentina apuesta a que las cláusulas comerciales puedan recibir luz verde antes de marzo.
El impacto político del acuerdo de Asunción, puertas adentro
En el plano interno, la postura de la oposición todavía no está definida. El kirchnerismo no anticipó una posición formal, aunque resultaría llamativo un rechazo frontal a un acuerdo promovido por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, principal socio regional de la Argentina y hoy distanciado políticamente de Milei.
En el pasado, Cristina Kirchner fue crítica del entendimiento impulsado durante los gobiernos de Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, al considerar que no beneficiaba a las economías del Mercosur. Sin embargo, tras la firma, el senador Jorge Capitanich calificó el pacto como un “acuerdo histórico”, aunque aclaró que el espacio realizará un análisis técnico y político del texto antes de fijar postura.
Sesiones extraordinarias: un temario cargado para febrero en el Congreso
El acuerdo Mercosur–Unión Europea se sumará a una agenda legislativa intensa durante las extraordinarias. El Gobierno tiene como prioridad central la reforma laboral, que pretende llevar al recinto del Senado el 11 de febrero, y mantiene negociaciones con gobernadores y legisladores para asegurar los votos.
En paralelo, la Casa Rosada busca contener reclamos de mandatarios provinciales por el impacto fiscal de algunas iniciativas, especialmente vinculadas a la coparticipación y la recaudación del Impuesto a las Ganancias.
Desde Asunción, Milei utilizó el acuerdo para reforzar su visión económica y marcar diferencias con el pasado reciente. “El encierro y el proteccionismo son los máximos causantes del estancamiento económico”, afirmó, y sostuvo que su gobierno fue elegido para aplicar un modelo de apertura, competencia e integración al mundo. “La Argentina eligió la libertad”, cerró, al presentar el tratado como un punto de apoyo para profundizar esa estrategia.
Fuente: con información de La Nación