La Justicia Civil de Mendoza dictó una sentencia histórica al condenar al Arzobispado de Mendoza por los daños sufridos por una víctima de los abusos ocurridos en el monasterio Cristo Orante de Tupungato, por lo que ahora deberá pagar, en forma conjunta con dos de los acusados, más de $18 millones.
El Arzobispado de Mendoza deberá pagar una fortuna por un abuso sexual
La justicia civil condenó al Arzobispado de Mendoza y dos de los acusados de un caso de abuso sexual ocurrido en el Valle de Uco.
El fallo, que también condena a los religiosos Diego Roque Moreno y Oscar Portillo, representa un fuerte precedente en materia de responsabilidad institucional frente a denuncias de abuso sexual cometidas en ámbitos religiosos.
La resolución fue emitida en el marco del juicio iniciado por un hombre, quien denunció haber sido sometido durante años a situaciones de abuso sexual, violencia psicológica, manipulación de conciencia y condiciones de vida degradantes mientras integraba la comunidad monástica.
Los detalles del hisórico juicio civil por abuso sexual en Cristo Orante
Durante el proceso, el tribunal analizó no solo la conducta de los religiosos denunciados, sino también el accionar del Arzobispado de Mendoza frente a las denuncias que fueron presentadas por la víctima. La sentencia examinó las actuaciones canónicas desarrolladas por la Iglesia y la respuesta institucional brindada ante los hechos denunciados.
Uno de los aspectos centrales del fallo fue la valoración de la posición de autoridad que ejercían los religiosos sobre el joven dentro de una estructura jerárquica y de obediencia propia de la vida monástica. En ese contexto, el tribunal abordó las consecuencias que tuvieron los hechos denunciados sobre la integridad psicológica y emocional de la víctima.
La causa también puso bajo la lupa los procedimientos internos realizados por la Iglesia. Durante el expediente se debatió el alcance de las investigaciones canónicas, el acceso de la víctima a la información y el tratamiento que recibieron las denuncias formuladas contra integrantes de Cristo Orante.
El juicio incluyó extensas discusiones sobre la responsabilidad civil de la institución religiosa, la prescripción de las acciones y el vínculo existente entre los monjes involucrados y el Arzobispado de Mendoza. Finalmente, la Justicia concluyó que correspondía hacer lugar al reclamo indemnizatorio impulsado por la víctima.
La sentencia constituye uno de los fallos más relevantes dictados en Mendoza en materia de abuso sexual dentro de instituciones religiosas y podría convertirse en un antecedente clave para futuras demandas vinculadas a hechos similares.