Policías de investigaciones detuvieron hoy al segundo sospechoso involucrado en el homicidio de Mirta Alaniz, la anciana que murió de un infarto tras sufrir un robo en Maipú.
Detuvieron a otro acusado por el homicidio de una mujer en Maipú
La policía detuvo al segundo sospechoso del homicidio de Mirta Alaniz, la mujer que murió de un infarto tras un robo en Maipú.
Se trata de otro joven de 24 años, identificado como Franco Rojas, y quien al igual que su cómplice, detenido este miércoles cuenta con un amplio historial delictivo. El sospechoso fue detenido tras un operativo en el Barrio Tropero Sosa de Maipú.
El robo que llevó a las dos detenciones ocurrió la madrugada del martes, cuando atacaron a una mujer que había salido de su casa para comprar cigarrillos. Después de que le robaran el teléfono celular, la mujer intentó seguir al delincuente, pero sufrió un infarto que le costó la vida.
Homicidio en ocasión de robo en Maipú
El segundo sospechoso, detenido hoy, tiene los siguientes antecedentes: en abril de 2018, fue imputado por lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, además de amenazas simples, ambos en la Oficina Fiscal 10 de Maipú.
Un mes después, en mayo de 2018, enfrentó cargos por agresión con arma en concurso real con amenazas simples. En diciembre de 2018, estuvo involucrado en un intento de robo agravado por el uso de un arma de fuego apta para el disparo.
En junio de 2020, fue procesado por violación de domicilio y daño simple en contexto de violencia de género. Más recientemente, en mayo de 2022, fue acusado de amenazas simples, daño y desobediencia, todos en concurso real y cometidos en un contexto de violencia de género. La mayoría de los hechos fueron en Maipú.
Ahora será imputado por homicidio en ocasión de robo y se ordenará el traslado a la penitenciaría. Arriesga 25 años de cárcel.
El hecho ocurrió en la noche del lunes en Lavalle y Mercedes Tomasa de San Martín, en Maipú, en tanto que la víctima fatal fue identificada como Mirta Alaniz (79).
La mujer, domiciliada en las inmediaciones, caminaba a comprar un recipiente para análisis cuando fue abordada en la vía pública por delincuentes.
Estos la amenazaron y le arrebataron el celular, para luego escapar corriendo. La víctima, paralizada por el susto, se quedó quieta y tras el robo, intentó seguir caminando, pero a los pocos metros, se descompensó. Minutos después murió en el hospital.