La justicia avanza, de a poco, con la investigación contra un docente acusado de tener una importante cantidad de material de abuso sexual infantil, en un dispositivo que era suyo y que fue hallado en pleno centro de General Alvear por dos adolescentes que radicaron la denuncia.
Abuso sexual infantil: detalles de la causa a un docente que causa conmoción en General Alvear
El hallazgo de una tarjeta de memoria con material de abuso sexual infantil causa conmoción en General Alvear. Los detalles de la investigación.
La causa está siendo instruida por el fiscal Javier Giaroli, quien imputó días atrás al sospechoso por tenencia de material de abuso sexual infantil, en base al segundo párrafo del artículo 128 del Código Penal.
Por ende, el acusado -de quien no ha trascendido su identidad- recuperó la libertad. Es que, al menos por ahora, la acusación no es tan grave. Esto debido a que la justicia no ha podido probar que ese material fuera producido, financiado o comercializado (entre otros), por el acusado.
De esta forma, la imputación es sólo por tenencia, aún sabiendo que en las imágenes se observaban actos de abuso sexual infantil. Esto prevé penas de 4 meses a 1 año de cárcel.
Abuso sexual infantil: detalles de la causa que causa conmoción en General Alvear
El caso, conocido recientemente y que causa revuelo en todo General Alvear, se inició en febrero de este año, cuando dos niñas encontraron en pleno centro del departamento una tarjeta de memoria de 32 GB.
Las adolescentes se la llevaron a una casa e intentaron resetearla para usarla, pero antes vieron el contenido y allí radicaron la denuncia.
Fuentes judiciales contaron a este diario que, en particular, se hallaron dos tipos de fotografías. Por un lado, menores de entre 1 año y medio a 4 en contextos sexuales y también de muchas mujeres fotografiadas sin su consentimiento, es decir, de lejos (las imágenes siempre de sus partes íntimas).
Asimismo, indicaron que varias de esas fotos habrían sido captadas en establecimientos educativos, por lo que se presume que las mujeres serían docentes o personal administrativo. Varias de las imágenes no constituyen un delito, pero en algunas se observan menores.
La carpeta a la que la justicia no pudo acceder
Peor aún, los detectives confirmaron a este diario que en la tarjeta había una carpeta titulada “ULTRASECRETO”, a la cual no pudieron acceder porque estaba protegida con contraseña.
En ese sentido, los investigadores tuvieron que trabajar durante semanas para poder identificar al dueño de la tarjeta. Afirmaron que el individuo tiene “nula presencia en redes sociales y baja firma digital”.
Cuando lo lograron, esperaron el momento en el que el acusado estuviera en su casa, con su teléfono celular y otros dispositivos, para concretar el allanamiento.
Ahora Delitos Tecnológicos analiza cada uno de esos dispositivos hallados en la vivienda y con los informes que genere esa pesquisa, el fiscal Giaroli tomará decisiones en el expediente. Mientras tanto, los expertos continúan intentando abrir dicha carpeta.