Análisis

Ingresos y participación, la situación no mejora

El reparto de la riqueza y los ingresos que genera la economía continua en forma desigual para la fuerza laboral, a pesar de las promesas del Gobierno.

Por Marcelo López Álvarez

Una de las materias pendientes del Gobierno Nacional, en base a sus promesas electorales, es sin dudas la distribución de los ingresos y cómo se reparte lo que popularmente se llama la torta o sea lo que produce nuestra economía.

La forma de acercarse a esos datos es a través de la Cuenta Generación de Ingreso e Insumo de Mano de Obra del INDEC, que se conocieron horas atrás , son ilustrativos respecto al particular ciclo que estamos viviendo de crecimiento económico pero con escasa capacidad de redistribución de la riqueza que se genera.

Como expresamos hace pocos días a partir de un informe del CEPA este fenómeno es inédito, no se había dado en los ciclos económicos de la democracia que creciera la economía y no crecieran los ingresos o la participación de los trabajadores en el reparto de la torta.

Situación que se mantiene. Recurrimos nuevamente al Centro de Economía Política Argentina que con los recientes números del INDEC advierte que “Por el lado de las y los asalariados, su participación en el ingreso registra una significativa caída entre el primer semestre 2016 y el primer semestre de 2022: 6,9 puntos porcentuales. La mayor parte del retroceso se produjo con Mauricio Macri (2016-2019): 4,8 puntos, es decir, el 70% del total” el dato político es que el proceso no ha podido ser revertido en estos años.

El informe destaca que por el contrario “la participación del capital en el ingreso registra un sustancial incremento entre el primer semestre 2016 y el primer semestre de 2022: 5,3 %. Y, a la inversa de lo anterior, fue en la post pandemia ( o sea en está gestión) donde se produjo el mayor crecimiento de la rentabilidad empresarial: 3,5 puntos (65% del total)”.

El CEPA destaca que la progresión se ve solamente alterada en la pandemia, “en ese lapso mejora provisoriamente la participación de los asalariados en el ingreso porque con la actividad cayendo, las políticas de protección fueron efectivas y permitieron que los trabajadores se vean menos afectados que el capital”.

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La redistribución de los ingresos sigue siendo una materia pendiente en la Argentina.

La redistribución de los ingresos sigue siendo una materia pendiente en la Argentina.

Un dato revelador es que en algunas actividades que son el “motor” de la Argentina la participación de los trabajadores es sorprendentemente baja. En Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, el guarismo llega a sólo el 14%. Justo por estas horas tuvo demasiada difusión las declaraciones de un bodeguero Catamarqueño quejándose que por “culpa” de la minería del litio el próximo año no iba a poder levantar la cosecha. Quizás si el sector mejorará la participación de los trabajadores en la torta agropecuaria no todos sus empleados correrían a la industria minera.

Si bien está mejor que el sector agropecuario en otro sector de empelo masivo como es el comercio la participación de los trabajadores apenas supera el 25% (26,7%).

El trabajo destaca que la productividad aumenta pero los ingresos bajan, “Si se mira la productividad en el conjunto de la economía se detecta que el 83% de la mejora en la productividad laboral de estos últimos 3 años se lo quedaron las empresas. Un ejemplo concreto es el caso de la industria manufacturera: el monto que equipararía el ingreso total de los trabajadores industriales con lo que les corresponde por productividad no pagada desde 2016 sería de aproximadamente 1,6 billones de pesos en remuneraciones”.

Finalmente el informe destaca que si en la primera mitad de 2016 los trabajadores aún se ubicaban arriba del capital en la puja distributiva, esa relación se invierte en estos años y hoy se ubica en: 44,4% asalariados y 45,0% empresarios y empleadores.

Sin embargo la situación empeora si se retira al sector público como empleador de la cuenta, “se observa como la brecha entre las curvas, que en el primer semestre de 2016 se mantenía con una distancia de casi 5 puntos en favor del capital, en el primer semestre de 2022 se amplía a 16,4 puntos (35,7% y 52,1%)”.

Definitivamente la materia es más que adeudada por el gobierno que no acierta a políticas activas para dar vuelta la situación y parecería que no habrá tiempo en esta gestión de dar vuelta la historia.

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