Motín de Almafuerte: cuatro años de prisión para los 10 acusados
Los presos que lideraron la revuelta en el penal de máxima seguridad en 2011 fueron condenados por el delito de privación ilegítima de la libertad. Fueron absueltos del delito de daño agravado y el juez solicitó que todos permanezcan en la provincia.
Los diez presos acusados de participar del motín en el penal de Almafuerte fueron condenados a cuatro años de prisión. Los internos fueron sentenciados como coautores del delito de privación ilegítima de la libertad pasado este mediodía en la Cuarta Cámara del Crimen luego de dos días de debate.
En un juicio unipersonal, realizado por el juez Horacio Báez, Fabián Cedrón, Ricardo González, Alejandro Mollaret, Sebastián Nievas, Gerardo Arenas, Julio Morales, Maximiliano Pérez, Roberto Sosa, Fernando Martínez y Maximiliano Soria fueron hallados culpables de la toma de rehenes de seis agentes penitenciarios en la tarde del 5 de junio de 2011.
En ese momento, los internos del pabellón 5 solicitaron el traslado al penal de San Felipe, hecho que no se les concedió, ya que una vez finalizado el motín -después de 17 horas de tensión- la mayoría fue trasladado a distintos penales del país.
Llevábamos muchos meses pidiendo las cosas bien y llegó un punto en el que nos cansamos e hicimos esto, declaró González, sindicado junto a Cedrón, como los cabecillas de la revuelta.
El interno se sentó en el banquillo de los acusados asegurando que es la primera vez que cuento la verdad y sostuvo que fue un reclamo no un motín, porque si no lo hacíamos no nos escuchaba nadie.
Según el preso, estar encerrados en una celda 22 horas al día fue lo que desencadenó el reclamo.
Tanto González como Cedrón, Malloret, Martínez y Morales, que fueron quienes declararon, se encargaron de dejar en claro que los diez no participaron del motín.
Nievas Arenas y Martínez no participaron dijo González, mientras que Cedrón se declaró responsable de los hechos y recalcó que hay gente que no tuvo nada que ver.
Salimos perdiendo con todo lo que hicimos, dijo Cedrón.
Por su parte, Malloret declaró que no fue una toma de rehenes sino una manifestación pacífica. Después las personas se alarman cuando salimos y matamos a alguien por $2, pero si estando acá no nos preparan para otra cosa.
Momentos después, autocrítico, el interno pidió perdón a la sociedad por el mal causado.
Los alegatos
Durante los alegatos, el fiscal Darío Tagua solicitó la fuerte condena de 19 años de prisión por el delito de privación coactiva de la libertad a los cabecillas del motín Fabián Cedrón y Ricardo González, mientras que para el resto pidió 17 años.
Por su parte, la defensa de Ricardo García pidió el cambio de carátula por el delito de privación ilegítima de la libertad y pidió una condena de 3 años para González, Cedrón y Mollaret y la absolución para el resto.
Traslado
El juez, además, presentó un oficio en el cual solicita que los internos permanezcan detenidos en la provincia.
En relación a esto, 48 horas después del motín, Cedrón y Soria fueron enviados a Chaco, malloret a Marcos Paz, Nievas y González a Neuquén. Menos éste último, todos solicitaron estar cerca de sus familias.
Golpeados
Esta mañana tanto Soria como Cedrón llegaron a la sala de debate con sus rostros visiblemente golpeados.
Si bien el abogado sostuvo que ambos habrían mantenido una riña con otros internos, la situación por el momento no es clara, ya que todos los hombres trasladados para el debate se encontraban aislados de la población carcelaria.
Quién es quien
Fabián Ardilla Cedrón está condenado a prisión perpetua por el crimen del policía Eduardo Sánchez, en noviembre de 2002. Además, fuentes del ministerio de Seguridad lo consideraban uno de los delincuentes más peligrosos de la provincia.
Ricardo El Pitu González fue sentenciado a 25 años de prisión por el homicidio de la maestra Claudia Oroná.
Maximiliano Soria está condenado a perpetua por el crimen del ferretero Luis Brusadín.
Sobre Alejandro Mollaret, Sebastián Nievas, Gerardo Pailón Arenas también pesan condenas por homicidios. Mientras que Julio Morales y Maximiliano Pérez fueron sentenciados por robo, Roberto Sosa por una tentativa de homicidio y Fernando Martínez, por abuso sexual.