Este jueves pasado se promulgó a nivel nacional la ley que regula la producción de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial sancionada días atrás por el Congreso de la Nación. Y, si bien Mendoza ya cuenta con su propia legislación para producción investigativa, ningún proyectó logró avanzar. Ahora, con la sanción de la nueva norma se esperanzan en poder poner en marcha algunas de las iniciativas privadas que están siendo estudiadas porque abre más perspectivas de mercado.
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En qué cambia el escenario de Mendoza la nueva ley de Cannabis Medicinal
Si bien este nuevo marco regulatorio era esperado por el Gobierno provincial para avanzar con el desarrollo de esta industria prometida; todos los legisladores que integran Juntos por el Cambio, rechazaron la iniciativa: Lisandro Nieri, Julio Cobos (que lo había hecho antes en el Senado, al igual que Pamela Verasay), Omar De Marchi, Jimena Latorre y Álvaro Martínez. Aunque referentes del mismo espacio, de otras provincias, avalaron el proyecto oficialista.
La Ley 27.699, que estaba frenada en la Cámara de Diputados del Congreso, regula la producción de la planta y ofrece un marco regulatorio para la inversión pública y privada en toda la cadena del cannabis medicinal. El objetivo de la misma es complementar la ley 27.350 que autoriza el uso terapéutico y paliativo del cannabis. Con la publicación del decreto 266/2022 publicado en el Boletín Oficial se espera solamente la puesta en marcha, para lo cual se establece un período máximo de 180 días.
Desde Mendoza, se esperanzan con que esto pueda agilizar los proyectos que fueron presentados y poner en marcha una industria que el propio gobernador Rodolfo Suarez prometió impulsar para ampliar la matriz productiva de Mendoza y como parte de la recuperación post pandemia.
Virginia Coraglia es la responsable de la Unidad de Control de Cannabis del Ministerio de Economía y Energía de Mendoza, y destacó que la legislación nacional amplía las posibilidades de contar con una nueva cadena de valor, aunque aclaró que hay que ser "mesurados" respecto a las expectativas.
"No es una actividad sencilla, exige muchos protocolos que vamos a tener que adecuar a la nueva legislación nacional ya que la Provincia queda supeditada a ésta", aclaró.
Cómo avanza el desarrollo del cannabis medicinal en Mendoza
Cabe recordar que a principios de 2021 entró en vigencia en Mendoza la ley que regula la producción de cannabis medicinal, aunque para fines investigativos, en adhesión a la 27.350. Pero de esa fecha hasta ahora en Mendoza no hay proyectos que hayan avanzado a pesar de que son cinco los privados que presentaron propuestas para el desarrollo de esta actividad.
Mientras que en provincias como Jujuy, San Juan, La Rioja y Catamarca si se avanzó en este sentido, Mendoza no pudo hacerlo debido a que dejó en manos de privados el desarrollo de la actividad, mientras que en estos lugares se apostó al desarrollo a través de empresas estatales. "La decisión de la Provincia fue no comprometer recursos propios para el desarrollo de la actividad que era experimental", aclaró la encargada de la Unidad de Control de Cannabis.
Ahora, con la nueva ley que habilita la producción para uso industrial, impulsada por el Ejecutivo Nacional, se aspira a poder diversificar la actividad productiva de Mendoza, con una industria ligada a la agricultura a la vez que dará acceso legal, seguro y controlado a quienes necesitan los derivados del cannabis.
Desde el Gobierno Provincial habían advertido que hasta no tener la nueva ley no se podría avanzar en los proyectos. "Si bien en Mendoza ya teníamos una ley que establece los requisitos para los proyectos, esperábamos la ley nacional porque tiene supremacía. Ahora debemos esperar la reglamentación de la misma", destacó Coraglia.
"Se abre una nueva perspectiva de cadena de valor, pero hay que ser mesurados en cuanto a las expectativas", dijo y sostuvo que ahora resta ver si Mendoza debe actualizar sus protocolos. De todas maneras, hasta el momento ninguna de las iniciativas presentadas logró avanzar. "Ninguno llegó a la etapa de autorización. Es un proceso complejo que exige pasar por el Ministerio de Economía, el de Salud y el de Seguridad", explicó.
Sin embargo, destacó que con esta nueva ley "va a ser más rápido y sencillo avanzar porque los proyectos ya están siendo analizados". Además, se abre la alternativa al desarrollo del Cáñamo Industrial, que tiene usos en la industria alimenticia y textil.
Una de las claves de la Ley 27.669 es que promueve mecanismos de autorizaciones para los productores y comercializadores, y estrategias de seguridad, fiscalización y trazabilidad en la cadena. "El objetivo es lograr la exportación, y para eso se deben alcanzar estándares elevados de calidad. Las certificaciones no son sencillas, es una cadena de valor muy compleja", agregó Coraglia.
La norma contempla además la creación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame), una agencia reguladora que oficiará como órgano rector y articulador de la cadena productiva del cannabis. Si bien desde el Ejecutivo destacaron que "esto permitirá un doble control: de la Provincia y de la Ariccame", fue uno de los argumentos utilizados para rechazar la iniciativa por parte de los legisladores mendocinos, como por ejemplo Nieri:
Las posibilidades de una nueva industria
Mendoza, como Argentina, tiene amplias posibilidades de posicionarse como proveedor del mundo en productos basados en el cannabis. Según datos oficiales, la actividad puede proveer por hectárea de producción la mano de obra de 15 personas con una duración de 6 meses de trabajo. Además se pretende poder trabajar a futuro en la elaboración de diversos productos como aceites y cremas de uso medicinal, como algunas que ya se promocionan en el mercado (productos de importación).
Según señalan desde el Ejecutivo, el objetivo es poder incluir a los interesados en el desarrollo de esta actividad en planes como Mendoza Activa, líneas de financiamiento exclusivo, o diversos programas de estímulo a la inversión privada. "Para esto necesitamos un marco regulatorio claro, que a la vez le dé perspectivas y seguridad a los inversores", sostuvieron desde Gobierno.
Además de los beneficios económicos que implica el desarrollo de una nueva actividad, debe destacarse que los llamados "cannabinoides" tienen propiedades medicinales, lo que permite tratar dolencias como cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia y dolor crónico, entre otros que están en investigación.