Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).
Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).
Susana Alicia Nalldi nació un 15 de noviembre en pleno Godoy Cruz. Hija de Turaia Nalldi tuvo como padre biológico a Armando Oliva pero la vida hizo que su guía en la vida fuese Mohamed Alí Nalldi, su abuelo.
Desde chica se la conoció como "La Turca". Tiene medio hermanos que son Viviana, Mónica, Armando y Griselda Oliva; y hermanos adoptivos: María, Jodrito, Alejandro, Yamal, Omar, Tarek, Shamse y Zulema.
Susana fue una chica de barrio: primero vivió en Villa Jovita (Godoy Cruz) y después se trasladó a Rodeo de la Cruz. La escuela primaria la hizo en la Manuel Láinez (ubicada en calle Luzuriaga de la Quinta Sección) y la secundaria en el Valentín Bonetti.
En 1978 entró al mundo de las artesanías y ya cantaba... muy bien.

También en 1978 fue convocada por Mario Matar para ser la vocalista de Altablanca, la banda de rock más importante que ha tenido Mendoza. Su estada allí fue hasta 1981. Estuvo presente en los momentos más importantes del grupo como fueron los recitales en el Teatro Independencia, la Bodega Arizu y en el estadio cerrado de Andes Talleres junto a León Gieco.
Hay una serie de videos llamados "Históricas" que lleva adelante Paula Casciani y allí el legendario Sergio Bonelli cuenta detalles de "La Turca": "Tenía mucha onda para vestir, muy bonita, cantaba de maravillas y disponía de una libertad excepcional, dada por su familia. Le daba un margen de movimiento y asistencia a lugares donde las chicas no aparecían demasiado".
Practicamente estaba sola dentro del panorama de rock mendocino y Altablanca la puso en un lugar de privilegio.

En los 90 sus preocupaciones fueron religiosas. Cantó en algunos conciertos con Los Alfajores de la Pampa Seca como invitada.
Es una mujer con un halo misterioso e inaccesible" pero hay que destacar que fue una de las primeras mujeres en la historia del rock mendocino.
Tuvo una aparición cuando se cumplieron los 25 años de Altablanca (en la plaza independencia junto a Markama); y en el año 2002 editó una serie de canciones en un disco llamado "Lo que cuesta seguirte".
Desde entonces, Susana se ha dedicado a hacer rock cristiano en distintas iglesias y a vender sus artesanías.
Su hijo se llama Pedro.
Uno de sus contemporáneos se llama Javier Segura, un artista fundamental para la cultura de Mendoza; estuvo presente en el programa El Buen Salvaje, que se emite de lunes a viernes desde las 20 por Radio Andina 90.1 y habló sobre Susana Nalldi.

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