En lo que constituye una mala señal para los mercados, y luego de no lograr ofertas a la licitación de títulos ayer en pesos y dólares para lograr financiar la cancelación del bono dual 2020 de $105 mil millones heredado por la administración Macri, al Ministerio de Economía nacional le quedan 48 horas y se enfrenta a una encrucijada: emitir lo necesario para el pago, o "reperfilar" ese compromiso al 2021 con el riesgo de caer en un nuevo default selectivo para el país.
Es el escenario que se dibuja al declararse "desierta" anoche la licitación de títulos convocada para conseguir fondos destinados al pago del bono Dual que vence este jueves 13. El plan era colocar bonos del Tesoro Nacional en pesos con ajuste por CER 1%, otra serie a tasa Badlar Privada más 100 puntos básicos, y bonos del Tesoro en dólares al 4%, todos con vencimiento en 2021, y así recaudar lo necesario para afrontar el vencimiento del Dual lanzado en 2018 por el ex 1 de Hacienda, Luis Caputo.
Tal era la expectativa oficial, que el cierre de recepción de ofertas se estiró de las 15 a las 20. Ahora, cualquiera de las dos medidas por delante (emisión o "reperfilamiento") importa una maniobra peligrosa pues podría generar un clima de incertidumbre o disparar un proceso inflacionario. Sobre todo a pocas horas de la afirmación del presidente Fernández acerca de no "emitir a lo loco" para pagar deudas.
En su cuenta de Twitter, el operador cambiario Christian Buteler dijo que el resultado de la licitación fue "algo totalmente inesperado". "El mercado estono lo va a tomar a bien. Sería importante que haya declaraciones del ministro de Economía antes de la apertura", agregó.
Cabe recordar que es el segundo intento en una semana del ministro Guzmán por lograr fondeo. De hecho, la licitación de ayer fue producto del magro resultado obtenido la semana pasada en el canje voluntario del AF20, que consiguió la adhesión de apenas el 10% del vencimiento (99 ofertas por u$s 164,4 millones sobre unos u$s 1637 millones que vencen este jueves).
El bono Dual AF20 tiene un 80% de tenedores extranjeros y se calcula que un 24% se encontraba en poder del fondo Franklin Resources (Templeton Investments). Aunque también hay bancos que operan en Argentina.
En realidad, la situación devela malas señales de un lado y del otro: mientras el mercado muestra aversión al riesgo y parece no estar dispuesto a esperar otra cosa que no sea que Argentina pague, el Gobierno argentino se manifiesta a favor de honrar sus compromisos pero muy limitadamente. Esto es, con importantes quitas o "reperfilamiento" al 2021 en el mejor de los casos.