En el mes de septiembre se observa que el índice de precios al consumidor (+6,5%) fue impulsado principalmente por la depreciación nominal del peso durante los últimos días de agosto. En términos interanuales, las proyecciones respecto a la inflación minorista se sitúan en 45% a 48% (la mayor suba desde diciembre de 2016) acumulando en el año una variación del 32,4%.
- Sitio Andino >
- Economía >
Inflación: ¿Por qué ya estamos peor que en la crisis del 2001/2002?
Se evidencia una aceleración sostenida del aumento generalizado de precios tras la fuerte devaluación del bimestre agosto-septiembre, destaca un informe del IEA de la Universidad Austral.
La continua trayectoria ascendente de los precios evidencia nuevamente cierta inercia inflacionaria con posibles efectos impulsores de segunda ronda. En este sentido, las proyecciones relevadas por el B.C.R.A. (REM) auguran tasas de inflación positivas hasta fin de año.
El primer dato a tener en cuenta es que la inflación minorista supera ya el límite anual de la banda externa acordada con el FMI que era del 32% máximo.
Con la confirmación del registro mensual, el índice de septiembre marca un aumento del 40,5% respecto al mismo mes de 2017 (12 meses).
Hacia los próximos meses del año se espera una aceleración de los precios a través del componente inercial y las expectativas por posibles comportamientos de segunda ronda. Como resultado del abandono parcial del ancla nominal debido a la abrupta devaluación del tipo de cambio, el comportamiento de los agentes económicos estaría esencialmente determinado por expectativas de precios al alza. No obstante, el nuevo programa de estabilización cambiaria y la contracción de la actividad económica, el arrastre inflacionario, las mencionadas expectativas y el factor estacional de los precios; podría resultar en un nivel inflacionario del 41% para 2018. Variación que superaría a la registrada a la crisis de 2001/2002, destacan desde el IAE de la Universidad Austral.