Será la segunda vez en la provincia, en poco tiempo, que al conductor responsable de la muerte de una persona sea juzgado por homicidio simple, carátula aplicada por lo general a los crímenes a sangre fría.
Será la segunda vez en la provincia, en poco tiempo, que al conductor responsable de la muerte de una persona sea juzgado por homicidio simple, carátula aplicada por lo general a los crímenes a sangre fría.
El pasado viernes, y en medio de una gran conmoción, fue condenado a 10 años de prisión, Luis Quinteros, un colectivero acusado de atropellar y matar a Mauro Vega, de 19 años.
Por su parte, el caso de Trossero está próximo a llegar a juicio en un caso similar. Mientras tanto, su familia espera ansiosa un fallo que culpe al responsable de la muerte de Tomás, de 19 años.
Augusto, el padre de Tomás, en busca de justicia. |
Tomás murió el 24 de octubre de 2009. El joven acababa de bajar de un colectivo y cuando cruzaba la calle Saénz Peña, a la altura de Evans y Guiñazú, de Luján, fue atropellado por un Chevrolet Astra color negro.
El vehículo se había abierto entre dos autos y traspasando la doble línea amarilla y en contramano arrolló a Tomás. El joven golpeó con su cabeza en el asfalto y murió camino al hospital.
El conductor intentó huir, pero fue encontrado cuando intentaba cambiar el paragolpes que mostraba los rastros del choque.
Luego, los peritos confirmaron que Pablo Yañez circulaba sin carnet de conducir y en estado de ebriedad.
Es hora de que se termine la injusticia en estos hechos, debe haber condenas ejemplares, porque ir en auto no es ir con un arma cargada, dijo Augusto, el padre de Tomás, quien no se perdió ni una sola audiencia del juicio por la muerte de Mauro Vega.

