El representante del Ministerio Público, Fernando Guzzo, durante la instancia de los alegatos que se llevan adelante en marco del segundo juicio por el crimen del joven José Luis Bolognezi, ocurrido el 14 de setiembre de 2002, aseguró que no va a mantener la acusación que pesa sobre Pérez y Girala (los imputados).
Han sido 12 años de proceso y de humillación para la víctima, la familia Bolognezi, los imputados y para toda la sociedad por parte del Estado, indicó en su exposición el fiscal de cámara.
Para Guzzo no se ha podido acreditar el lugar del homicidio, la relación entre los imputados y la víctima, y el móvil del hecho.
No tenemos indicios, no hay un punto que nos sirva de anclaje, señaló el fiscal en referencia a que todo lo que apunta contra los sospechosos del asesinato se basa en rumores y conjeturas.
Una de las pocas pruebas concretas que existen en este caso para Guzzo, es el cotejo de ADN de la sangre hallada en la remera de la víctima y de los objetos que habían alrededor del cuerpo, con las muestras de los cuatro imputados que tuvo en su comienzo la causa (luego dos fueron sobreseído), que resultó negativo.
La otra prueba fehaciente tomada por el fiscal, son las pericias que indican que a Bolognezi lo mataron en otro lugar, ya que el polvo encontrado en sus zapatillas no es el mismo que hay en el baldío donde hallaron el cuerpo. Esto da a suponer que los autores del hecho depositaron el cadáver en ese lugar.
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Sitio Andino
El fiscal Guzzo (de lentes y traje gris) dando los alegatos. |
También, el letrado, trajo al recinto los resultados de la necropsia que señala que en el cuerpo del joven no habían lesiones mas allá de las del estrangulamiento (escoriaciones en cara, cuello y tórax), que fue por esa causa que la víctima murió, lo que hecha por tierra la versión de la testigo clave Ana María Puebla, que indica que Bolognezi había sido rozado por una camioneta en la cual circulaban los imputados y que luego estos se habían bajado del vehículo y lo habían golpeado ferozmente.
Haciendo un paréntesis en Puebla, Guzzo mencionó todas las veces que la mujer se contradijo en sus declaraciones a los largo del proceso y recalcó su afán (el de Puebla) de ocultar dónde y con quien pasó la noche anterior que en la madrugada siguiente la situó en la supuesta escena del crimen.
Yo no puedo creerle a la señora Puebla, con estas pruebas su testimonio se cae a pedazos, manifestó el fiscal.
Sobre esta testigo ya pesa una investigación por falso testimonio, y Guzzo también solicitó la compulsa por ese mismo delito al ex comisario Héctor Quiroga, que fue quien trajo a la causa a Puebla.
Durante su alegato, el representante del Ministerio Publico mencionó todas las irregularidades que cometió la policía y el juez encargado de la instrucción (Ricardo Shulz) en la investigación del homicidio, como por ejemplo la contaminación de la escena del crimen, la quema del libro de registro del año 2002 de la Comisaría 12 y la pérdida de varias cintas de escuchas telefónicas, entre otras cosas.
Esta causa lo único que ha dejado, además de la humillación, ha sido la certeza de la duda, concluyó el fiscal.
Mañana se esperan los alegatos de la querella y el viernes serán los de la defensa de los dos imputados que tiene la causa.