El estado de salud del exparticipante de Gran Hermano Thiago Medina, es muy grave tras el accidente vial que sufrió el viernes por la noche en la localidad bonaerense de Francisco Álvarez. El joven preocupó a su familia y seguidores que solicitaron cadenas de oración para su pronta mejoría.
Cuál es el estado de salud de Thiago Medina tras el accidente vial
El exparticipante de Gran Hermano permanece hospitalizado tras el choque que sufrió el viernes. Mirá el video del accidente de Thiago Medina.
En las últimas horas se conoció un video de una cámara de seguridad que registró la secuencia del choque, mientras que el parte médico confirmó la gravedad de las heridas: fue intervenido quirúrgicamente, le extirparon el bazo y permanece en terapia intensiva con respiración asistida.
El siniestro ocurrió a las 19:50 del viernes 12 de septiembre sobre la Ruta 7, en el cruce con la calle La Providencia. En las últimas horas se supo que continúa en terapia intensiva, con pronóstico reservado, pero con mejorías leves en relación al estado del sábado. De todas formas, resaltaron que sigue en estado crítico.
El mal momento de Thiago Medina
Según trascendió, Medina circulaba, con el casco puesto, en su moto en sentido a General Rodríguez, embistió un automóvil conducido por una mujer. Inmediatamente después del choque, Thiago fue trasladado de urgencia al hospital provincial Mariano y Luciano de la Vega de Moreno.
Allí, el cuadro que presentaba obligó a una intervención quirúrgica de urgencia. El parte médico es alarmante:
- le extirparon el bazo,
- sufrió la fractura de varias costillas,
- tiene afectados los pulmones, los riñones y el hígado.
Actualmente, el joven de 22 años se encuentra internado en la Unidad de Terapia Intensiva, sedado y con asistencia respiratoria mecánica. Su pronóstico es reservado.
Su expareja y madre de sus dos hijas gemelas, Daniela Celis, se encuentra en el hospital junto a la familia de Medina y ha pedido cadenas de oración. En sus redes, destacó un dato que pudo haberle salvado la vida: “Gracias a Dios tenía el casco puesto”.