En 2024, más de cinco millones de chilenos participaron en apuestas deportivas chile y otras modalidades de juego online. El volumen estimado de ingresos brutos generados superó los 3.100 millones de dólares, gran parte de los cuales terminó en operadores internacionales sin licencia local. Esta fuga de capitales no solo representa una pérdida fiscal significativa, sino también un desafío estructural para la credibilidad del sistema regulatorio que el país intenta construir.
El proyecto de ley: estructura, impuestos y control
En agosto de 2025, el Senado chileno aprobó una pieza clave del proyecto de regulación del juego online. El modelo propuesto establece un sistema de licencias bajo la supervisión de la Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos. Entre los pilares centrales se incluyen:
- Impuesto del 20% sobre el GGR (Gross Gaming Revenue).
- Aplicación del 19% de IVA.
- Verificación obligatoria de identidad para los jugadores.
- Bloqueo de sitios no autorizados.
- Medidas de protección al consumidor y juego responsable.
Sin embargo, en algunos borradores legislativos la carga efectiva podría alcanzar entre 30% y 38% del GGR si se suman otros tributos corporativos. Este punto es uno de los más polémicos dentro del debate.
A comienzos de 2026, el proyecto aún espera revisión final en comisiones antes de su promulgación definitiva. El consenso entre analistas es que este año será decisivo para cerrar el vacío regulatorio.
La dominancia offshore: más del 80% del mercado
Uno de los datos más preocupantes es que entre el 80% y el 83% de la actividad de apuestas online en Chile ocurre actualmente en el llamado “mercado gris”. Plataformas internacionales con dominios .com continúan operando pese a órdenes judiciales de bloqueo.
Los intentos de restricción han demostrado ser limitados en la práctica. Los operadores cambian dominios, utilizan redireccionamientos o crean sitios espejo para evadir bloqueos. Además, los proveedores de servicios de pago permiten transferencias fluidas mediante tarjetas y billeteras digitales.
En febrero de 2026, la Lotería Nacional presentó denuncias penales contra ciertos intermediarios de pago, alegando facilitación de lavado de dinero y transferencias ilegales asociadas a sitios no autorizados. Esto evidencia que el problema no es únicamente tecnológico, sino también financiero.
El dilema fiscal: ¿exceso de impuestos o estrategia necesaria?
El corazón del debate gira en torno a la carga tributaria. Un impuesto efectivo cercano al 38% del GGR supera los estándares internacionales y plantea un riesgo evidente: hacer que el mercado regulado sea menos competitivo que el ilegal.
Cuando los operadores regulados deben destinar una porción significativa de sus ingresos a impuestos y cumplimiento normativo, su margen operativo se reduce drásticamente. Esto impacta directamente en:
- Calidad de cuotas deportivas.
- Bonificaciones ofrecidas.
- Inversión en tecnología.
- Generación de empleo local.
Mientras tanto, los operadores offshore no enfrentan estos costos, lo que les permite ofrecer mejores incentivos a los jugadores chilenos.
Diversos expertos sostienen que una tasa entre 15% y 25% del GGR se alinea mejor con prácticas internacionales y podría incentivar la formalización en lugar de reforzar la informalidad.
Lecciones desde América Latina
El contexto regional ofrece referencias útiles para Chile.
Colombia: el modelo pionero
Colombia fue el primer país latinoamericano en regular integralmente el juego online en 2016. Su esquema centralizado impone tasas efectivas cercanas al 15-17% del GGR. El resultado ha sido una captación significativa de ingresos fiscales y una reducción sustancial del mercado ilegal.
La clave colombiana ha sido equilibrio: impuestos razonables, reglas claras y supervisión efectiva.
Brasil: expansión con ajustes progresivos
Brasil inició su regulación formal tras la legalización federal en 2024. Con una carga combinada aproximada del 20-25%, el país ha atraído operadores globales importantes. Aunque enfrenta desafíos iniciales, la estructura tributaria es percibida como competitiva dentro del mercado internacional.
Argentina: fragmentación provincial
Argentina adopta un modelo descentralizado. Cada provincia regula de manera autónoma. En Santa Fe, por ejemplo, la tasa del 15% sobre GGR ha permitido captar operadores interesados, aunque la falta de uniformidad nacional genera complejidad regulatoria.
En comparación, el esquema chileno parece más gravoso, lo que podría ralentizar la entrada de actores relevantes.
Impacto macroeconómico de la fuga de capitales
La salida de más de 3.000 millones de dólares anuales tiene implicancias amplias:
- Pérdida de recaudación fiscal.
- Reducción de inversión tecnológica local.
- Menor generación de empleo formal.
- Debilitamiento del control financiero.
En términos macroeconómicos, la fuga constante de capitales erosiona la base tributaria y limita la capacidad del Estado para redistribuir recursos hacia áreas sociales.
Además, desde una perspectiva de estabilidad financiera, el flujo hacia plataformas internacionales complica la supervisión de transacciones y la prevención de lavado de activos.
Bloqueos tecnológicos: eficacia limitada
Las órdenes de la Corte Suprema para bloquear sitios no autorizados no han logrado desarticular el mercado offshore. La experiencia internacional muestra que el bloqueo de dominios es fácilmente eludible mediante VPN, nuevos dominios o aplicaciones móviles.
Sin coordinación integral entre regulador, proveedores de internet y entidades financieras, las medidas tienden a ser reactivas más que preventivas.
El verdadero punto de inflexión podría estar en la regulación de pagos, restringiendo transferencias hacia operadores no licenciados. Sin embargo, esto requiere cooperación institucional y claridad normativa.
2026: año decisivo para el mercado chileno
Los analistas coinciden en que 2026 será el año en que Chile defina el rumbo de su industria de apuestas deportivas online. El país enfrenta tres escenarios posibles:
- Aprobar el marco actual sin ajustes fiscales significativos, arriesgando baja adhesión de operadores.
- Revisar la carga tributaria para alinearla con estándares regionales.
- Postergar la implementación, prolongando la dominancia offshore.
La experiencia regional sugiere que la clave no está únicamente en gravar el sector, sino en hacerlo competitivo. Si la regulación logra atraer operadores formales, ofrecer protección real al jugador y asegurar ingresos sostenibles, podría transformar un mercado actualmente informal en una industria estructurada y generadora de valor.
Equilibrio o perpetuación del mercado gris
Chile avanza hacia la regulación, pero el desafío principal no es aprobar una ley, sino diseñar un ecosistema viable. Con más del 80% del mercado operando fuera del marco legal y miles de millones saliendo del país cada año, la urgencia es evidente.
Un modelo equilibrado, con impuestos razonables, supervisión efectiva y control financiero coordinado, podría revertir la fuga de capitales y consolidar un mercado moderno.
Si el país logra ajustar su propuesta tributaria y fortalecer la implementación, 2026 podría marcar el inicio de una nueva etapa para la industria chilena de apuestas deportivas. De lo contrario, el mercado gris continuará dominando, y la promesa regulatoria quedará diluida entre la intención legislativa y la realidad económica.