Hoy en “recetas de la abuela”, traemos estas empanadas sin gluten ideales para personas con celiaquía o que buscan reducir el consumo de harinas tradicionales. Con pocos ingredientes, es posible preparar tapas caseras que sean flexibles, no se rompan al rellenarlas y resulten económicas. Esta alternativa, además, puede cocinarse tanto al horno como frita.
Una buena masa sin TACC no tiene por qué ser difícil ni costosa. Esta receta está pensada para quienes buscan soluciones prácticas, ricas y seguras. Utilizando premezcla apta, se puede lograr una textura suave y elástica, perfecta para armar empanadas sin temor a que se quiebren. Además, se adapta a distintos rellenos, tanto tradicionales como vegetarianos.
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Recetas de la abuela: la guía definitiva para la masa de empanadas sin gluten que no se rompe
Foto: Fuente: Soy celíaco no extraterrestre
Ingredientes claves para una masa sin TACC
Para esta preparación vas a necesitar solo tres ingredientes:
- 280 gramos de premezcla
- 1 huevo
- Aproximadamente 25 cm³ de agua tibia
La clave está en agregar el agua de a poco, hasta lograr una masa que no se pegue y que puedas trabajar con facilidad.
Armado y cocción
Encendé el horno a 220°C. En la amasadora o procesadora, mezclá la premezcla con el huevo, y luego incorporá el agua tibia, cucharada a cucharada. Cuando obtengas una masa suave, espolvoreá la mesada con más premezcla y estirá porciones con palo de amasar, dándoles forma circular.
Una vez listas las tapas, humedecé los bordes con agua, agregá el relleno y cerrá con repulgue. Pintá con huevo batido para que se doren bien.
Cociná las empanadas en horno fuerte hasta que estén doradas. También podés freírlas en aceite caliente, si preferís una versión más crocante.
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Recetas de la abuela: la guía definitiva para la masa de empanadas sin gluten que no se rompe
Foto: Fuente: Soy celíaco no extraterrestre
Consejos finales y conservación
No dejes que la masa se seque antes de usarla. Estirás, cortás, rellenás y cerrás al instante. No es recomendable guardar las tapas crudas en la heladera o freezer. Una vez cocidas, sí podés congelarlas y conservarlas por varios días. De esta manera, siempre vas a tener empanadas listas para calentar y disfrutar.
Con ingredientes simples y una preparación rápida, vas a obtener unas empanadas caseras sin gluten que todos van a querer probar./Soy celíaco no extraterrestre.