Opinión

El Frente de Todos encerrado en un sendero estrecho

Una semana signada por una economía contradictoria y un acuerdo político que mantiene competitivo al Frente de Todos.

Por Marcelo López Álvarez

El oficialismo del Frente de Todos cerró otra semana extraña. Un vez más los datos económicos aparecen contradictorios y no logran cambiar el perfil de una macro activa y en crecimiento con una micro cada vez más complicada en el bolsillo de los consumidores y trabajadores.

En lo político, la reunión de todas las vertientes peronistas que integran el partido y la que se realizará en los próximos días con el resto de los integrantes del Frente de Todos, junto al documento emitido parecen ordenar la interna camino a octubre. Increíble que el oficialismo haya necesitado casi cuatro años para armar una mesa que debería haber funcionado desde la hora cero de gobierno.

Mientras ese orden le de cierta fortaleza política al gobierno y Sergio Massa pueda seguir mostrando indicadores de crecimiento económico, empleo e industria positivos y, a pesar de los cañonazos a la línea de flotación de la oposición, consigue refinanciar con holgura la deuda en pesos, el oficialismo puede mostrarse competitivo electoralmente, en parte porque en la sociedad todavía está muy fresca la gestión de Juntos por el Cambio.

Sin embargo, el flanco débil sigue siendo la economía de todos los días, la inflación y los ingresos o salarios son el karma de un Ejecutivo que sigue apostando a la política de precios y controles conversados que, al día de hoy, han tenido dudosa o ninguna efectividad en un marco donde, como decíamos hace unos días, ninguna de las variables que según los libros configuran la inflación están activas o son justificación para ella.

La difusión por parte del INDEC de los valores de la canasta mínima para no caer en la indigencia y la pobreza reafirman, por enésima vez, que los que más sufren son los sectores de menores ingresos.

El costo de la canasta básica alimentaria (CBA) creció 7,2% en enero llegando a los 72.043 pesos mientras que la canasta básica total, que además de comida incluye otros rubros como indumentaria y transporte, también subió 7,2% por lo que una familia tipo necesitó ingresos por 163.538 pesos para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza.

Este número es poco menos de 2000 pesos superior al salario promedio formal de los trabajadores públicos- privados que llega a 161.999 pesos.

Según los números del propio INDEC en el trienio de gestión del oficialismo el salario promedio privado registrado perdió 3.96% contra la inflación. En tanto el del sector publico perdió 7.48 por ciento, dejando el promedio de los empleados registrados en 5.72%. Peor es la situación de los trabajadores no registrados que perdieron 18,53 por ciento contra la inflación.

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La reunión del peronismo y las que mantendrán con el resto de los integrantes del Frente de Todos, parecen ordenar la interna del oficialismo.

La reunión del peronismo y las que mantendrán con el resto de los integrantes del Frente de Todos, parecen ordenar la interna del oficialismo.

Definitivamente es el gran talón de Aquiles de esta gestión que no logra dar vuelta la ecuación ni controlar a un mercado que parece que ya le ha tomado el tiempo.

En la semana que acaba de terminar las consultoras que siguen cada 7 días la evolución de los precios están advirtiendo que alimentos y bebidas creció un 1.8%. Pero quizás lo más preocupante que sigue el ritmo de la primera semana que estuvo entre el 1.9 y el 2 por ciento según la consultora.

En las últimas cuatro semana la evolución de los precios de los alimentos esta rondando entre el 6 y el 7 por ciento según la entidad que tome los precios y la modalidad.

También según cuál de las consultoras tome los datos es la cantidad de días en los que la carne se transforma en la principal aportante a los aumentos. Pero lo cierto es que en los últimos 15 días se está transfiriendo fuertemente el aumento del kilo vivo a los mostradores.

Los datos de las consultoras y los de la mejor encuesta de cada día, que es la billetera de los ciudadanos y ciudadanas, siguen mostrando que la política de controles conversados y acuerdos de buena voluntad no alcanzan, ni parecen exitosos ante mercados que se muestran mas voraces que solidarios. Guita aparte en el análisis; Parece mentira (o no tanto) que con 40 años de democracia los dirigentes no hayan aprendido aún que los factores de poder no respetan, ni responden a las condiciones de la vida democrática.

En un contexto donde se están discutiendo los procesos de privatización del gobierno de Carlos Menem a partir de los problemas energéticos, bien harían los dirigentes que ocupan o pretenden ocupar posiciones en el Estado que hasta que no se de vuelta la ecuación de la famosa anécdota que involucra a Carlos Menem. Para los más jóvenes la anécdota cuenta que precisamente en pleno proceso privatizador en una tensa reunión entre el Presidente y empresarios, entre ellos el CEO del Grupo Clarin, Menem enojado le dijo a Hector Magnetto; “Porque no te presentas vos para presidente entonces”

La respuesta del titular del grupo económico y comunicacional fue terminante, “¿Presidente?. No, gracias. Es un cargo menor”.

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