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Transporte de cargas

Transporte de cargas: en abril no se frena el alza estructural de costos

El Índice de Costos del transporte de carga subió 2,42% en abril y desaceleró tras el pico de marzo, pero acumula 17,8% en 2026 y 46,4% interanual.

Por Marcelo López Álvarez

Luego del incremento más alto de los últimos dos años registrado en marzo (+10,15%), impulsado en gran medida por el fuerte ajuste en el precio del combustible (+24,7%), el Índice de Costos del Transporte de Cargas (ICT) evidenció en abril una desaceleración significativa. El indicador se ubicó en +2,42% mensual, en niveles cercanos a los registrados en enero (2,08%) y febrero (2,28%) de este año.

Aumentos que se acumulan

La desaceleración de abril no alcanza a revertir la tendencia acumulada. Traccionado por el salto de marzo, el ICT registra un aumento de 17,8% en el primer cuatrimestre de 2026, por encima del 10,3% observado en igual período de 2025. En la comparación interanual, la suba asciende a 46,4%, reflejando que la presión sobre los costos del sector se está transformando en estructural.

El indicador, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la FADEEAC, releva once rubros que inciden de manera directa en la estructura de costos de las empresas de transporte de cargas a nivel nacional. Su evolución constituye, además, una referencia clave para la determinación y actualización de tarifas en la actividad.

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Los costos en abril

Durante abril, la mayoría de los componentes volvió a mostrar incrementos, aunque con una dinámica heterogénea. El principal factor de presión fue el rubro Personal (Conducción), que registró un aumento de 6,14% como consecuencia de la entrada en vigencia de la segunda cuota del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89. Este esquema contempla actualizaciones mensuales en los costos laborales entre marzo y agosto de 2026.

El aumento en los costos salariales impactó también en rubros vinculados, como Reparaciones (+1,81%), en un contexto marcado por el deterioro de la infraestructura vial, y Gastos Generales (+3,35%), que reflejan incrementos operativos asociados.

En contraste, el rubro Combustible mostró una variación acotada en abril (+1,33%), en el marco del congelamiento de precios por 45 días dispuesto por YPF (que no fue cumplido). No obstante, el impacto acumulado sigue siendo determinante: el gasoil registra un incremento cercano al 31% en lo que va de 2026, consolidándose como uno de los principales factores de presión sobre la actividad.

Por su parte, el rubro Lubricantes evidenció una suba de 7%, luego de haber registrado incrementos más moderados durante el primer trimestre del año, lo que contribuyó a sostener la inercia alcista en los costos operativos.

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El transporte de carga sigue acumulando aumentos en sus costos

Política impositiva y regulaciones

En materia impositiva, se mantiene la política de diferimiento en la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos. El Decreto 217/2026 dispuso la postergación de estos ajustes hasta el 1° de mayo, mecanismo que se viene aplicando desde mayo de 2024 y que fue nuevamente extendido mediante el Decreto 302/2026. Esta decisión implica que los tributos se mantienen en niveles inferiores a los que resultarían de aplicar la actualización plena por inflación, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Otros rubros presentaron variaciones moderadas, como Neumáticos (+1,05%) y Peajes (+0,52%), mientras que el Costo Financiero registró un leve incremento de 0,82%. En tanto, componentes como Material Rodante, Seguros, Patentes y Tasas no evidenciaron cambios respecto de marzo, más allá de sus variaciones anuales.

Perspectivas del sector

A pesar de la desaceleración mensual, el escenario para el transporte de cargas continúa siendo complejo. El fuerte aumento del combustible registrado en marzo, sumado a la inercia de los costos laborales y al deterioro de la infraestructura vial, configura un entorno desafiante para las empresas del sector. Esta situación se ve agravada por señales de desaceleración en la economía real, que limitan la capacidad de trasladar los mayores costos a tarifas sin afectar la actividad.

El informe advierte que la evolución del ICT seguirá condicionada por la dinámica de los precios regulados, las negociaciones salariales y el comportamiento del combustible, variables clave para un sector estratégico en la logística y el funcionamiento de la economía.

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