Informe

Cae el salario, pero mucho más el poder de consumo ¿Cuánto?

Aunque el ingreso pierde la carrera contra los precios, la debilidad del poder adquisitivo es mayor. La relación entre el salario promedio y gastos mensuales.

El salario real en el sector privado formal podría caer 6,1% promedio en 2024 pero su poder de consumo o compra podría achicarse más del doble, producto del fuerte reacomodamiento de precios relativos de tarifas de gas, luz, agua, transporte público y combustibles. Son indicadores que se ajustan muy por encima de la inflación.

Así lo expone un informe realizado por la consultora ABECEB, donde hace hincapié en el impacto del crecimiento desmedido de precios en los bolsillos. Una pérdida de poder adquisitivo que se verá reflejada en una caída del consumo cercano al 8% durante este año.

El análisis advierte que la caída del poder de compra se da ante una "fuerte corrección de precios relativos que venían muy atrasados". Eso hace que la gente deba gastar mucho más de lo que gastaba para pagar las facturas, y recortar la plata disponible para comprar otros bienes o servicios.

Por ejemplo, la inflación interanual en marzo (24-23) fue de 290%, pero los precios de muchos bienes o servicios claves para la vida cotidiana la superaron con creces: electricidad y gas subieron 300%, bebidas alcohólicas y alimentos, de 302% a 306%; azúcar, chocolate y golosinas, 349%; pan y cereales, 352%; combustible y lubricantes, 364%; medicamentos, 379%; transporte público, 385%; aguas minerales, gaseosas y jugos, 386%.

También pegaron fuerte los ajustes de las prepagas (hoy en discusión) con 289%, restaurantes y hoteles, 266%, educación, 227%; prendas de vestir y calzado, y alquiler de viviendas, 149%. "Y aún muchos deben seguir ajustándose para recomponer los atrasos pasados", señalan desde ABECEB.

En definitiva, según el estudio, "la caída del salario real de 6,1% en realidad disfraza una retracción aún mayor de la capacidad de compra porque a esa pérdida hay que sumarle el fuerte impacto de las subas y que hace que recortemos los gastos".

No hay plata: el salario menos gastos

Por ejemplo, un trabajador que en promedio en 2024 va a ganar $1.340.000 y que su salario le creció por debajo de la inflación y le va a caer en términos reales 6,1%, lo que le quede para gastar, después de pagar el alquiler, combustible, transporte, luz, gas (estos componentes que aumentan muy por encima de la inflación) le van a quedar $840.000, lo que implican una caída de 15,5% respecto del ingreso disponible que tenía el año pasado en términos reales.

La pérdida de ingresos se traslada velozmente a las góndolas y al consumo fuera del hogar. Por ejemplo, la caída de ventas en los supermercados se estima podría promediar 11%, en 2024 mientras que en restaurantes será del 7,5% en este año. Sólo en marzo, la caída en los súper llegó al 19%, mientras que los restaurantes registraron una pérdida del 6,7%.

En ese contexto, los consumidores optan por comprar en comercios de cercanía (no tanto) segundas o terceras marcas, además de estar atentos y aprovechar las promociones y descuentos.

Por su parte, las empresas buscan adaptarse a estas necesidades "optimizando costos, negociando con proveedores y cadenas para mejorar la ecuación de costos y precios, dando mayor relevancia a sus segundas marcas y tratando de idear estrategias de comercialización que apuntan a un consumidor que recorta sus gastos".

Poder adquisitivo 2024 vs 2025

En otro segmento, pero que también revela el impacto de la retracción del poder adquisitivo, están los electrodomésticos quedaron muy relegados en la lista de compras. Se prevé una caída del 25% para 2024 debido a que la predisposición de compra sigue en caída en los primeros tres meses del año, y en marzo, registra una caída del 66.2% el nivel más bajo desde la pandemia.

Pero el impacto no sólo es en lo que hace a alimentos. En marzo, las ventas minoristas mostraron una caída del 12,6% (según CAME), los patentamientos de autos cayeron 35,1% y los de motos, el 43,3%.

La estimación de ABECEB es que en 2025 podría recuperarse tanto el ingreso disponible como el consumo.

El año próximo las ventas en supermercados podrían crecer un 2,5%, la actividad en restaurantes mostraría un resultado positivo que alcanza al 4,5% y la venta de electrodomésticos crecería el 12,3%. (NA)

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