El Departamento General de Irrigación intervino de forma inmediata ante una denuncia ambiental por el desvío de un brazo del Río Tordillo, al oeste de Malargüe. Inspectores constataron la maniobra, identificaron al responsable y exigieron la restitución del cauce. La Justicia también actuó y el curso de agua fue normalizado.
Rápida y efectiva intervención de Irrigación tras detectar alteración de río en Malargüe
Autoridades del Departamento General de Irrigación ordenaron restituir el curso de un río que fue realizado para facilitar el cruce de personas y animales.
El ingeniero Jorge Fernández, jefe de la Zona de Riego Malargüe del Departamento General de Irrigación, detalló a SITIO ANDINO que la intervención se produjo tras tomar conocimiento, a través de redes sociales, de una denuncia ambiental realizada por la Asociación de Pesca con Mosca de Mendoza. La presentación advertía sobre el desvío de uno de los brazos del río Tordillo, afluente del río Grande, en la zona de Valle Hermoso.
El trabajo de Irrigación en Malargüe
A partir de esa información, personal del Departamento General de Irrigación trasladó de inmediato al lugar para constatar la situación y actuar en consecuencia. Jorge Fernández remarcó que el caso fue seguido de cerca por el propio superintendente del organismo, Sergio Marinelli, lo que dio celeridad a las acciones desplegadas en territorio.
El funcionario explicó que la intervención detectada se encontraba en cercanías de la estación nivométrica que posee Irrigación en la zona, lo que facilitó el acceso gracias a la disponibilidad de caminos y a las condiciones geográficas del sector. Se trata de un área que, especialmente durante la temporada estival, recibe una importante afluencia de turistas, pescadores y veranadores.
El desvió del brazo del río fue para colaborar con un criancero
Una vez en el lugar, los inspectores confirmaron que se había realizado una obstrucción del río Tordillo, lo que provocó el desvío del caudal hacia un brazo ubicado sobre la margen derecha, aunque siempre dentro del cauce natural delimitado por sus riberas. Tras una serie de averiguaciones, lograron determinar que la maniobra había sido ejecutada por un empleado de la empresa propietaria de los terrenos en la zona de Laguna de Valle Hermoso.
Según precisó Fernández, el propio operario reconoció haber realizado la intervención mediante el uso de una máquina cargadora. Esta situación derivó en la confección de las actas correspondientes y en la inmediata intimación para restituir el cauce original del río.
En paralelo, la Justicia de Malargüe, a través de la Oficina Fiscal y con la participación de la Policía de Mendoza, también tomó intervención en el caso. Desde ese ámbito se ordenó a la empresa responsable restablecer el curso original del río con la misma maquinaria utilizada, mientras avanzan las actuaciones administrativas que exige el Ministerio Público Fiscal.
“Todo se volvió a la normalidad”, subrayó Jorge Fernández, quien además explicó que el maquinista argumentó haber actuado a pedido de un criancero de la zona. Según su relato, el productor se encontraba imposibilitado de cruzar el río con animales y vehículos debido al caudal, por lo que decidió dividir el flujo de agua para facilitar el paso.
El funcionario aclaró que el agua no fue derivada hacia otro destino y que, a unos 1.500 metros del punto intervenido, los brazos del río vuelven a unirse de manera natural.
Por su parte, conocedores de la zona señalaron a este medio que el comportamiento del río Tordillo puede variar según la época del año y por las condiciones geológicas del lugar. En determinados períodos, el caudal puede concentrarse en uno u otro brazo, lo que suele dificultar el cruce de arrieros y veranadores. La ausencia de puentes en este amplio sector obliga a atravesar el curso de agua directamente, una práctica que en más de una ocasión implica riesgos tanto para las personas como para el ganado.