No es ninguna novedad que la vitivinicultura está atravesando una de las peores crisis de la historia. Una de las situaciones que complican el panorama es la dificultad para poder exportar el vino más allá de un tipo de cambio que pueda servir en mayor o menor medida.
El 62% del valor de una botella de vino son impuestos: el dato que complica la exportación argentina
El organismo planteó que el 62% del precio final de una botella son impuestos y que la demora en la devolución del IVA agrava la situación del sector.
El problema de fondo sigue siendo el famoso costo argentino por la incidencia impositiva es muy fuerte y desde la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) se viene haciendo especial hincapié desde el 2010 cuando en ese entonces el 47% del valor de una botella era impuesto y hoy estamos rondando el 62% y esto saca a la industria fuera de contexto a la hora de exportar.
“Si hoy comparamos a Argentina en materia logística con nuestro mayor competidor en exportación, que es Chile, tenemos una diferencia abismal, ya que nos cuesta el doble colocar un contenedor en EE.UU.” expresó el Licenciado Pablo Asens, vicepresidente de COVIAR.
Hay otra diferencia muy grande con Chile, ellos recuperan el IVA en 15 días y en Argentina estamos en el orden de los 6 meses. Queda claro que con todo el potencial vitivinícola que tiene la Argentina, si no tuviera tantas trabas impositivas, realmente sería un país sin techo a la hora de exportar.
El vino y su peor crisis de la historia
Con miras a la próxima temporada, el Licenciado Pablo Asens, vicepresidente de COVIAR y empresario vitivinícola, se mostró muy preocupado porque no sabemos cuál va a ser el precio que el mercado va a poder pagar la uva.
La gran preocupación es el productor primario que vemos cómo año tras año van desapareciendo, ya en San Rafael hemos perdido en los últimos años 1400 hectáreas desde el último censo que ocurrió hace unos 5 años atrás, sin contar las viñas que aún están produciendo, pero no en el nivel que deberían estar. Ante esta realidad se puede decir que el sector vitivinícola se encuentra en la peor crisis de la historia.
Asens destacó que sabemos que la solución está en la reducción del costo impositivo, pero también aclaró que es algo que no se puede hacer de la noche a la mañana y va a llevar bastante tiempo.